El Rey, que este jueves se sometió a su sexta operación en dos años, la quinta en la cadera, no podrá caminar por su propio pie hasta la próxima primavera, según la estimación del cirujano Miguel Cabanela. Por este motivo, la Casa Real pide ahora la colaboración de los ciudadanos españoles: “Se necesitarán dos personas que sostengan a Su Majestad en sus desplazamientos, capaces también de darle conversación”, explica la institución en un comunicado.

Los voluntarios, elegidos por sorteo y sometidos luego a exámenes físicos y psicológicos, podrán comer y dormir en La Zarzuela, aparte de disfrutar del privilegio de acompañar al Jefe de Estado allá donde vaya.

El monarca quiere que sean “fuertes pero suaves al tacto”

Aunque don Juan Carlos dispone de unas muletas de última generación, los médicos subrayan que “nada puede compararse al apoyo de otra persona, que tiene capacidad de reacción y puede medir las fuerzas en tiempo real”. La ayuda de dos voluntarios españoles, además, refuerza la estrategia de acercar la monarquía a la ciudadanía, que es prioritaria para la Casa Real.

Los voluntarios se renovarán cada mes con el fin de evitar el desgaste y de permitir que sean muchos los ciudadanos que puedan optar a esta tarea de apoyo literal a la monarquía. “¡Esperemos que no se peleen entre ellos! ¡Hay Rey para todos!”, bromeaba un portavoz de La Zarzuela.

Esta misma mañana, el propio don Juan Carlos ha podido rellenar un cuestionario en el que esboza el perfil de ayudante perfecto. Además de pedir que tengan un aspecto “agradable a la vista y que sean suaves al tacto”, el monarca desea también que los voluntarios “me puedan contar historias a la hora de dormir”.

No se descarta que, en Navidad, los dos voluntarios aparezcan también en el vídeo de felicitación del Rey, apoyados contra una pared.