Barack Obama anunció este sábado que había decidido tomar represalias militares contra el régimen de Siria, pero, tratando de hacer más robusta su posición política y de ganar legitimidad para su actuación militar, primero averiguará dónde está dicho país, según han informado diversas fuentes.

“El presidente se ha reunido con miembros de su gabinete para autorizar un ataque con misiles contra el régimen de Siria y para saber dónde está Siria”, confirmó el lunes por la mañana Dennis McDonough, jefe de la Casa Blanca, explicando que Obama sabe perfectamente que la situación de Siria es muy complicada, concretamente porque ningún americano es capaz de situarla en un mapa, “por lo que recurriremos a nuestros aliados para localizarla”.

“Atacaremos el país cuando lo ubiquemos en un mapa y no antes”, remarcó McDonough

Obama declaró, en su comparecencia del sábado, que, como comandante en jefe, está capacitado para ordenar el ataque en cualquier momento. Pero añadió que, “como presidente de la democracia constitucional más vieja de la Tierra, antes de atacar un país deberíamos saber qué país es”. El ataque, por tanto, aún se retrasará unos días, mientras el servicio secreto hace uso de “la tecnología más avanzada del mundo con conexión a Google Maps” para tratar de saber dónde está “eso de Siria”.

“Nadie sabe dónde está ese país, pensamos que por la parte de arriba de África o quizá se trate de uno de los países europeos de esos en los que beben té y comen con las manos y los niños de teta beben vino”, declaró Obama, prometiendo que “esté donde esté, conocerá la justicia americana”.

El anuncio de la entrada de Estados Unidos en la guerra de Siria ha abierto un largo proceso lleno de incertidumbre. Barack Obama ha comunicado su decisión de atacar al régimen sirio al presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, a la líder demócrata en esa cámara, Nancy Pelosi, al líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, y al líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, quienes le comentaron que respaldaban esa medida pero que tampoco sabían dónde estaba dicho país ni habían oído hablar nunca del mismo.

Al cierre de la edición, diversos drones tripulados han despegado de bases americanas en dirección al Mediterráneo para, una vez allí, “ir preguntando”.