La organización FACUA ha presentado esta mañana un manual de buenas prácticas para poner límites a los grandísimos hijos de puta que, según esta entidad, “proliferan sin control en España”.

“Hemos detectado supuestos grandísimos hijos de puta que luego no tienen ni media hostia”, explica un portavoz de FACUA, insistiendo en la necesidad de imponer “un criterio de calidad estándar”. Por este motivo, FACUA ha establecido que el grandísimo hijo de puta deberá medir como mínimo un metro noventa de estatura.

“Si mide menos, entonces puede que sea un hijo de puta con todas las de la ley, pero no un grandísimo hijo de puta”, añade el portavoz. También aclara que “no todos los hijos de la gran puta son grandísimos hijos de puta”.

La organización recuerda además que el pequeño cabrón está vinculado exclusivamente a la edad y no a la estatura. No así el cabroncete o el cabronazo.

El manual de buenas prácticas recomienda también esterilizar a la gran perra. La medida se justifica por el aumento significativo de hijos de la gran perra, que ya representan un 65% de la población.

FACUA propone asimismo que el salario mínimo del pobre desgraciado no supere los 400 euros mensuales.