Cincuenta y un años después de haber ingresado en el célebre conjunto musical The Beatles, el artista Ringo Starr ha entendido el juego de palabras que conforma el nombre del grupo, fruto de combinar la palabra “beetle” (“escarabajo”) y “beat” (“ritmo”).

El batería inglés siempre pensó que The Beatles significaba “Los Escarabajos” y nunca se percató de que, si así fuera, la palabra “escarabajos” estaría mal escrita. “No soy ornitólogo, qué iba a saber”, se excusa el músico.

No ha sido, pues, hasta esta mañana cuando, fijándose en un póster del grupo, ha comprendido el juego lingüístico que el nombre estaba proponiendo. “Me ha venido todo como una revelación. ¡El nombre eran dos palabras combinadas! He corrido a contárselo a mi chica pero se me han olvidado las dos palabras. Ella me ha ayudado a recordarlas de nuevo”, confiesa Starr.

Tras hablar del tema con los periodistas, Ringo Starr ha admitido además que siempre pensó que el quinto “beatle” era él mismo. “Lo que pasa es que no me cuadraban las cuentas. Paul, John, George, Ringo… suman cuatro. Y vuelvo a repasar: Paul, John, George, Ringo… cuatro, no cinco. Aunque cambies los nombres de orden. Pero el quinto tiene que ser el último, y el batería, que era yo, siempre estaba detrás”, argumenta.

El asunto sobre el que nunca tuvo dudas fue el de la identidad de “The Walrus”. Según el músico, “la morsa” mencionada en la canción “I Am The Walrus” era John Lennon “porque en la canción, si te fijas, se le reconoce la voz”.

Ahora, el batería sospecha que las dos erres de “Starr” esconden “otro juego que vete a saber qué significa” y promete concentrarse en este enigma “como mínimo hasta la hora de cenar”.