La revista para adultos Playboy ha decidido animar sus cifras de ventas escandalizando a través del lenguaje soez. El número de este mes incluye un póster desplegable con la palabra “TITS” (“TETAS”) claramente visible y en mayúsculas.

“No se conforman con enseñarlas: tienen que decir lo que son”, se quejan los ofendidos

“Publican la palabra tal cual, sin difuminar y con una tipografía que no deja lugar a dudas”, denuncia Abrahama Granell, presidenta de la “Asociación Católica por el Trato Suave de la Mujer”. Según ella, el gesto de Playboy implica “la cosificación definitiva de la mujer a través del lenguaje”.

“Pone ‘Tetas’, tal cual. Yo no lo he leído directamente pero salen fotos en Internet de la palabra”, confirma un joven internauta entre risas.

Esta mañana, Playboy ponía a disposición de sus fans la palabra “TETAS” en la red y en formato de fondo de escritorio para el ordenador. “Puedes hacer zoom y leerlo a pantalla completa. Están locos”, comentaba un usuario de Twitter.

También circulan camisetas con el mismo término que cualquiera puede adquirir, sin restricciones de edad.

La polémica ha alcanzado una dimensión global propagándose a través de las redes sociales, donde miles de personas piden la retirada del número alegando que los niños pueden leer y entender el significado de la palabra “TETAS”.

Algunos países, como por ejemplo Italia o Turquía, no censurarán de momento el controvertido póster pero prohibirán que se traduzca al idioma local.

La provocación de Playboy ha incomodado incluso a gran parte de sus lectores: “Estamos acostumbrados a que nos enseñen tetas, nos gusta verlas, pero leer la palabra en voz alta, o aunque sea para uno mismo… buf, esto ya es demasiado”, admite un suscriptor.

Penthouse contraataca con la palabra “VAGINA”

El sector de las revistas pornográficas no ha tardado en reaccionar. Penthouse ha adelantado en su página web la portada de su próximo número, protagonizada por la palabra “VAGINA” en negro sobre fondo blanco y sin ambigüedades.

“Quien quiera leer este tipo de cosas debería encerrarse en casa y tirar de diccionario. Las personas decentes no tenemos por qué agachar la cabeza cuando pasamos por delante de un quiosco. Es un ataque a nuestra libertad”, argumenta Abrahama Granell.

Lejos de amedrentarse, Penthouse promete que el mes que viene dará el salto a la palabra “CLÍTORIS”.