Después de que varios internautas descubrieran la cara de Mariano Rajoy en una serie de anuncios en japonés, fuentes del Ministerio de la Presidencia han confirmado hoy que el mandatario español ha realizado “una colaboración puntual con una empresa nipona que ha reportado a nuestro país varios miles de euros”.

Los anuncios, en los que Rajoy encarna a Mr. Bubble Man (El señor burbujas) y cuya voz es doblada en japonés, se rodaron hace tres meses sin que el asunto trascendiera a la prensa “para no dañar innecesariamente la imagen del presidente”.

Cientos de jóvenes nipones se disfrazan de Mariano Rajoy

“En Japón, Mariano Rajoy no es conocido y, por tanto, su presencia en los anuncios no tiene ninguna connotación política. La empresa, afincada en Hokkaidō, quedó muy satisfecha y el sacrificio personal del presidente ha ayudado a financiar la deuda española sin tratos de favor. Es dinero fácil y limpio para las arcas del Estado”, insisten desde Moncloa.

Mr. Bubble Man aparece representado como un personaje serio, torpe y vestido de etiqueta que acaba manchándose el traje de las formas más absurdas. Recurre entonces a su marca favorita de detergente para la ropa y, en pocos segundos, su americana vuelve a relucir.

Al final de cada spot, un barreño lleno de excrementos porcinos cae en la cabeza de “Bubbles”. Entonces, Mr. Bubble Man se lamenta exclamando algo en japonés que recuerda a la expresión española “Ya tal” y luego se apaga un puro en la frente, lamentando su desgracia.

El éxito de este personaje o mascota interpretado por Mariano Rajoy ha sido rotundo: los jóvenes nipones suelen imitarlo y los amantes del “cosplay” incluso se disfrazan de Mariano Rajoy. Ya existen cómics protagonizados por Mr. Bubbles, aunque el Gobierno aclara que son obra de los fans y que no forman parte del contrato que se firmó con la empresa.

El departamento de comunicación de La Moncloa recuerda también que “el célebre Mr. Proper era congresista en los Estados Unidos y el mayordomo de Tenn fue miembro de la comisión de finanzas de la Asamblea nacional en Francia durante más de diez años”.