Un local bilbaíno de Cash Converters, dedicado a la compraventa de objetos de segunda mano, ofrece desde ayer por la tarde el aparato militar de la banda terrorista ETA a un precio irrisorio: 21’65 euros.

Sacaron más dinero de las capuchas, que son de tela buena

“Vinieron tres chavales encapuchados diciendo que se querían deshacer del aparato militar. Un trasto de finales de los setenta completamente inservible en una democracia”, declara el empleado que atendió a los etarras.

“Al final, sacaron más dinero de las capuchas: les ofrecí 32 euros por las tres porque a los ‘frikis’ que juegan al rol les flipan esas cosas. Yo creo que salieron contentos los tíos”, añade.

“Estaban muy nerviosos, no tenían suelto ni para pagar el tique del aparcamiento e iban saliendo todo el rato de la tienda para que no les cayera una multa”, explica el vendedor.

El suceso coincide con el rumor, confirmado por el Ministerio del Interior, de que la banda estaba preparando “un gesto histórico de desarme”. No se sabe si la entrega del aparato militar pone fin a este proceso.

“Hay más locales de Cash Converters en Bilbao, quizá intentan vender más merchandising para sacar dinero para las tragaperras”, explican fuentes ministeriales.

Esta misma mañana, la Guardia Civil ha confirmado que un miembro histórico de la banda terrorista ha vendido un reloj Casio con calculadora en eBay, sacándose 23 euros, y que intentó colocar también dos kilos de arroz bomba.

De momento, el aparato militar sigue expuesto en los estantes del Cash Converters de la calle Don Calixto Díez Martínez, en Bilbao, sin atraer el interés de nadie. “Si llego a casa con el aparato militar de ETA, mi padre me mete una hostia, así que mejor me pillo la guitarra eléctrica”, declara un cliente de la tienda.

Ford interrumpe definitivamente la fabricación de coches bomba

La opinión pública asiste aliviada al declive de ETA, aunque la bajada en picado de la venta de coches bomba ha perjudicado a la industria del automóvil, ya de por sí afectada por la crisis del sector. Ford ha interrumpido de forma definitiva la producción del Focus bomba, admitiendo que “representa una pérdida económica pero al mismo tiempo un gran triunfo del Estado de Derecho, con lo cual nos alegramos”.