Un cliente de Lleida llamó ayer por la tarde a una operadora de Movistar y acabó descubriendo que el servicio de atención al usuario de esta compañía “lo lleva una sola tía”.

La operadora confesó que está al cargo de todo el departamento cuando el cliente lamentó la deficiencia del servicio. “Tengo dos millones de llamadas en espera y hace siete horas que no voy al baño”, admitió la mujer, que se derrumbó y echó a llorar mientras el cliente intentaba consolarla desde el otro lado del teléfono.

“Siento haberme quejado tanto”, reconoce un cliente arrepentido

“Yo pensaba que este servicio era un desastre, pero ahora que sé que lo lleva una sola tía, la verdad es que lo hace de puta madre. Si nos lo hubieran dicho, habríamos sido más comprensivos con ella todo este tiempo”, argumenta el usuario.

Sheila, de 31 años, entró a formar parte de la plantilla de Movistar hace dos años y enseguida se le comunicó un ascenso. “Me dijeron que el sueldo sería el mismo pero que me iban a asignar la máxima responsabilidad del área en la que trabajaba. Para mí fue un subidón, pero luego resultó que me estaban endosando un marrón de los grandes”, explica mientras intenta tramitar 679 bajas y 397 incidencias.

La compañía argumenta que la decisión de “asignar la comunicación con el cliente a una sola voz” permite “una relación personal y familiar con nuestros abonados”. Sheila, sin embargo, no oculta que está “hasta el chocho mismo de esta situación”.

La operadora, que cree que ha hablado ya con toda España porque “voy por la calle y reconozco las voces de la gente”, lamenta que, para denunciar su situación, tenga que llamarse a sí misma para formalizar una queja ante el departamento de Recursos Humanos. “Me tengo a mí misma en espera desde hace horas y estoy perdiendo la esperanza”, dice.