El Gobierno de Mariano Rajoy ha comenzado a recortar el número de lameculos y soplapollas de confianza con que cuentan los ministros y altos cargos de la Administración central del Estado respecto a los que trabajaron para el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero.

Los datos actuales del Registro Central de Personal indican que el número de lameculos eventuales es de 578, 51 soplapollas menos que los 629 pelotas rastreros que asesoraron al Gobierno de Zapatero, según consta en este mismo registro con fecha de 1 de diciembre de 2011, poco menos de un mes antes de abandonar el poder.

Este personal tiralevitas eventual solo trabaja para el Gabinete del Presidente del Gobierno, los vicepresidentes, los ministros y secretarios de estado, así como puestos correspondientes a oficinas de prensa o relaciones sociales, donde se requieren aptitudes de gilipollas.

La gran mayoría de los puestos de soplapollas están ocupados por personas que son funcionarios de carrera, según han asegurado fuentes gubernamentales. Sin embargo, la condición de servil alimaña eventual no podrá constituir mérito alguno para el acceso a la función pública o la promoción interna a base de lamer culos y los criterios para su nombramiento son libres. Por tanto, no se exige el requisito de estar en posesión de titulación alguna para su nombramiento.