Fuentes del Instituto Nacional de Meteorología (INM) han informado esta mañana de la llegada de un huracán de categoría 3 a la oficina de Barcelona de la multinacional “Jenkins and Co”, formado por los frentes fríos de los aparatos de aire acondicionado de distintos departamentos.

Los frentes se han encontrado a las 10:35 en el departamento de marketing, provocando lo que los meterológos han denominado una “tormenta perfecta”.

“Ya informamos ayer que, desde el satélite, se veía que en esas oficinas la semana se presentaba inestable”, han informado desde el Instituto de Meteorología. “Había temperaturas muy bajas con grandes ventiscas y era cuestión de tiempo que se encontraran porque ponen el aire al tope”.

Las previsiones se han cumplido hoy después de que alguien dejara una puerta abierta, lo que ha provocado que uno de los frentes haya barrido el pasillo hasta encontrarse con los demás, dándose las condiciones “perfectas” para la formación de un huracán.

El huracán, al que han denominado “Sandra” porque se ha desarrollado justo encima del escritorio de Sandra Martínez, de contabilidad, se caracteriza por fuertes ventiscas y alguna precipitación ocasional que ha obligado a evacuar 200 informes que estaban encima de una de las mesas. Los informes se han trasladado de urgencia a un cajón “para que no salgan volando o se mojen”.

“Apagad el aire porque tengo este huracán de gran poder de devastación dándome en todo el cogote y luego me duele la espalda”, ha dicho Mari Carmen, una de las trabajadoras de la oficina, sin levantarse de su mesa y minutos después de que el huracán se formara.

Según fuentes de la empresa, en algún momento de la mañana se ha visto levitar al subdirector al encontrarse justo en el ojo del huracán y, según han informado, “el tío ha seguido echando broncas desde el aire sin inmutarse”.

La misma fuente ha asegurado ver una vaca volando en algún momento de la mañana, desconociendo su procedencia. “Supongo que aparecen de la nada en cuanto se forma un tornado”, ha declarado.

Pese a todo, los trabajadores de la oficina prefieren la “tormenta perfecta” que está azotando la oficina esta mañana que rememorar “las intensas sequías de 2011, cuando se estropeó el aire acondicionado durante un mes y tuvimos pestes y hambrunas durante todo el verano”.

El centro del huracán se encuentra en la latitud 32,5 grados norte y la longitud 72,6 grados oeste, a dos metros del escritorio de Puri y justo encima de la fotocopiadora, donde se mantiene la alerta con condiciones equivalentes a las de una tormenta tropical.

Al cierre de la edición, “Sandra” sigue avanzando en paralelo al departamento de producción y se espera que llegue a dirección hacia las siete de la tarde.

Pese a las súplicas del Instituto Nacional de Meterología, todos los trabajadores se han negado a tocar el termostato para apagar el aire y disipar el temporal argumentando que “Dios me libre”.