Luis Bárcenas, extesorero del Partido Popular, ha salido esta mañana de la prisión de Soto del Real (Madrid) gracias a un permiso que le ha sido concedido para que acuda a un establecimiento de Ikea. Su intención es buscar muebles y objetos decorativos para su celda con el objetivo de “hacérmela un poco mía”.

Según ha sido informada la prensa por fuentes cercanas a la prisión, Bárcenas ha abandonado la cárcel a las diez de la mañana junto a su compañero de celda, Pedro “el litronas”, un hombre de 54 años que fue detenido por atraco a mano armada. El permiso, que fue solicitado el viernes, se alargará hasta las cuatro de la tarde porque “es imposible salir de Ikea en menos tiempo”.

Esta primera visita es “a por lo gordo”

Según las mismas fuentes, Luis Bárcenas pretende adquirir un armario ropero PAX de tres puertas, una cama NORDLI con colchón SULTÁN, una estantería EXPEDIT que utilizará “para separar ambientes” y diversos accesorios para el baño.

A las 11:30, los periodistas que han seguido al extesorero en su visita han informado de que éste y “el litronas” han discutido porque Bárcenas prefería limitarse, en esta primera visita, a “ir a por lo grande” y volver en un próximo permiso a por el menaje.

Sin embargo, “el litronas” no ha dejado de “perder el tiempo mirando ropa de cama, mantas, bolsas para congelar y láminas decorativas de esas de piedras en la arena”, en palabras del extesorero.

Bárcenas y su compañero de celda también han discutido en la sección de muebles de terraza, donde el primero quería adquirir dos sillitas de playa MYSINGSÖ y el segundo una butaca ÄPPLARO en madera de teka. Sin embargo, esta última es vista por el extesorero del PP como “un poco armatoste” para los escasos 10 metros de terraza de los que dispone su celda en Soto del Real.

“Nos cansaremos de ella enseguida y estará en medio todo el rato, así que cogemos las pequeñas”, se le ha oído decir. Por su parte, su compañero ha dicho que “siempre hacemos lo que tú quieres” y ha amenazado con volver a la sección de cocina para buscar “esa preciosa ensaladera de cerámica que tampoco me has dejado coger”.

Luis Bárcenas ha declarado sentirse “un inútil total” a la hora de montar muebles y pagará a otros presos para que lo hagan por él. La celda del extesorero, que ha sido definida por Instituciones Penitenciarias como una “preciosa celdita tipo loft con muchas posibilidades”, combina una arquitectura tipo ibicenco con el estilo industrial de los lofts neoyorkinos.

Ante las protestas que ha despertado en Twitter la presencia de Bárcenas en la tienda de muebles, Instituciones Penitenciarias ha emitido un comunicado defendiendo que “ir a Ikea una mañana de verano debería ser suficiente condena para que luego salga libre”.