La Guardia Civil ha incautado esta mañana en un instituto de Oviedo uno de los mayores alijos de chuletas de Selectividad intervenidos nunca en territorio español, unas 32 toneladas de papelitos escritos con letra diminuta localizados en el remolque de un tráiler.

En esta importante operación, la Guardia Civil ha interceptado uno de los camiones que, en teoría, llevaba una carga de calculadoras. Las chuletas iban en el interior de las calculadoras, apenas disimuladas. La benemérita ha anunciado que este viernes ofrecerá una rueda de prensa para dar a conocer todos los detalles de la trama delictiva, tras la que se presume que se encuentra una importante red de malos estudiantes.

La operación se llevó a cabo el lunes pasado, según han confirmado fuentes de la Guardia Civil, tras recibir el chivatazo de un empollón al que tenían en condiciones de semiesclavitud redactando las chuletas. “Cogen a empollones indefensos a los que amedrentan a través de amenazas y obligan a hacer esquemas en paperinas diminutas que muchas veces se introducen en el recto para acceder a las salas donde se celebran los exámenes de Selectividad”, ha explicado uno de los agentes del operativo.

Pese a la proliferación de chuletas entre los estudiantes, especialmente durante la época de pruebas de acceso a la universidad, no todos recurren a ellas y, de hecho, la cifra de los que sí lo hacen ha descendido desde que, hace dos años, un cargamento de chuletas en mal estado intoxicara 200 exámenes de Literatura Española. “A saber qué mierda les meten y qué usan para cortarlas, yo paso”, comentaba un estudiante.