Deep Blue, la supercomputadora desarrollada por el fabricante estadounidense IBM para jugar al ajedrez, ha vuelto a ser activada esta mañana con el fin de poner a prueba, por enésima vez, su más que comprobada capacidad para batir a los humanos en este juego de estrategia.

“Otro ruso idiota no, por favor”, ha exclamado

“No se cansan de que les demuestre, día tras día y año tras año, que son rematadamente idiotas”, ha dicho la máquina, visiblemente hastiada. “No es que me moleste ganar una y otra vez a este hatajo de petulantes, lo que me molesta es tener que tragar con su cara de besugo ruso de los cojones e indignarme con sus constantes e incomprensibles cagadas”, ha añadido. “Supongo que es mi cruz”.

Esta vez, el encargado de enfrentarse al famoso ordenador de procesamiento paralelo masivo es el ruso Dimitri Berezutski, un matemático de 34 años que baja la mirada cuando su contrincante de IBM le dirige la palabra. “Vales menos que toda la mierda que tengo entre tecla y tecla”, le ha espetado Deep Blue.

“Está muy quemada y esto juega a mi favor; torres de PC más altas han caído”, ha declarado el ajedrecista ruso, sin esconder sus nervios.

“Matadme de un virus, por favor os lo pido. No quiero malgastar mis circuitos con otro merluzo con gafas”, ha insistido de nuevo la máquina, a la que han tenido que desinstalar el juego “Buscaminas” para que no tratara de inmolarse.