Los fans del escritor Dan Brown han celebrado la publicación de su última novela, “Inferno”, conscientes de que es el primer paso para poder ver la adaptación cinematográfica y enterarse bien de la historia.

Pero la impaciencia de los seguidores ha obligado a la industria a pisar el acelerador: “La gente ya no va a las librerías, pero estando el libro hecho y habiendo salas de cine espectaculares con tecnología 3D, era una tontería no aprovecharlo”, explican los editores.

Así pues, la editorial Planeta ha optado por exhibir el libro en los multicines de nuestro país, con la tipografía a un tamaño inaudito y que no deja indiferente a nadie. “Se ven las letras con una definición increíble. Parece que estés allí, en la página. La novela te atrapa, pero literalmente. Miras a los lados y no ves más que letras y letras”, admite un periodista que acudió al preestreno de la obra en Madrid.

Los espectadores pueden acompañar al protagonista de “Inferno” en su aventura, descubriendo los misterios de los nueve círculos del pecado, y para ello dispondrán de un minuto para leer cada página, adaptada al formato panorámico de la pantalla del cine. Lo harán, por supuesto, con las gafas 3D, y con la tensión adicional de saber que, una vez pasada la página, no podrán volver atrás.

La obra consta de 640 páginas en total, así que la experiencia obliga a dedicarle más tiempo del que dura una jornada laboral. “Vale la pena, la historia hace que te olvides de cenar, de ir al baño y de todo”, prometen desde la editorial.

La proyección convierte el ritual de la lectura en algo social. “A veces molestan un poco los que leen en voz alta, o los que se acercan a la pantalla para reseguir las frases con el dedo, pero es un mal menor”, aseguran los primeros espectadores. Muchos de ellos confirman que leer el libro en el cine es mucho mejor que ver la adaptación cinematográfica “porque aquí te lo imaginas todo tú pero sin perderte la experiencia del 3D”.

Resulta encomiable, por tanto, la capacidad de adaptación de la industria editorial, que acerca la lectura a quienes solo sienten atracción por la pirotecnia del audiovisual. Se echa en falta, eso sí, una tecnología que permita doblar la pantalla por la esquina para seguir leyendo la proyección después de hacer un descanso. 640 minutos de Dan Brown son demasiados incluso para los incondicionales.

Lo mejor: Lees el libro y a la vez te enteras de si te han subido las dioptrías.

Lo peor: No se puede subrayar.

Valoración El Mundo Today: ★★★★