Algo completamente diferente

Los grandes autores, como el buen vino, ganan cuerpo con el transcurrir de los años y descubren en sí mismos nuevos aromas durante largo tiempo larvados, palabras que suenan extranjeras en la intimidad de sus propios discursos.

Isabel Coixet (Sant Adrià de Besòs, 1960) empieza ahora a explorar en el poso de sus más íntimas obsesiones, removiendo el abono sobre el que han ido germinando punzantes retratos del desamparo, desgarradoras aproximaciones al oscuro y húmedo territorio del alma que huele a soledad, a tierra mojada y a chocho.

“Mapa de las palabras que nunca te dije de todas las cosas de mí” habla también de sufrimientos reprimidos, del ansia de la vida, de los aspectos subterráneos de la convivencia, del chocho, pero no parece una película de Coixet. El propio título despista, no recuerda a nada que hayamos conocido antes. Y es en el descubrimiento de lo nuevo donde brota la magia en una constante hemorragia de matices que, al final de ese trayecto emocional, consigue que vuelva a nuestro amparo el inconfundible sabor de lo que siempre habitó en nosotros: “Le pathos dans la métaphore”.

Este nuevo filme, una propuesta radical de catarsis contemporánea, cuenta la historia de Cristina, una joven obsesionada con los sonidos de El Corte Inglés -poética de megafonía y ascensor- que, pese a su carácter dulce, esconde un andamiaje emocional en proceso de derribo: de día trabaja en una librería de teatro y de noche tiene cáncer.

Cristina conocerá a un joven ingeniero con una extraña enfermedad que le lleva a chupar fachadas. Sus respectivas debilidades construirán un nudo afectivo cuya complejidad se irá desplegando a lo largo de toda la película.

La joven librera, acostumbrada a morir cada noche en la más estricta soledad, irá despertando en su compañero el gusto por la vida que su lengua destripada le impide apreciar por sí mismo. La caricia y el chocho salvarán a ambos de una existencia desértica y ahogada en los ropajes de lo prohibido.

Para colmo, todo este universo de complicidades, goces y asperezas, logra transmitirse totalmente en su dimensión musical gracias a las composiciones de DJ Sentimiento, al que Coixet confió, acertadamente, la música de la obra.

En conclusión, la directora catalana saltó al vacío del imprevisto sin anclajes y sin red, y ha regresado de su expedición hacia lo desconocido con un auténtico tesoro que hará las delicias de sus seguidores y de cualquier espectador sensible a los vértices del caos, la imprevisibilidad del clima, el chocho y el verbo de sutiles sonoridades.

Lo mejor: Las invisibles capas del chocho.

Lo peor: Que no dure otras cinco horas.

Valoración El Mundo Today: ★★★★★