Iñaki Urdangarín no viajará a Qatar únicamente para formar parte del equipo nacional de balonmano, tal y como se informó la semana pasada.

Los intereses del marido de la infanta Cristina son también empresariales: se encargará de crear una nueva sede del Instituto Nóos en Oriente Medio con el fin de internacionalizar la actividad que hasta ahora ha ido desarrollando en España bajo la atenta mirada de los jueces.

Se niega a hablar de “fuga de cerebros”

En una nota publicada hoy en la página web de la entidad, el propio Iñaki Urdangarín expresa su intención de “seguir realizando investigaciones sobre el papel de la inteligencia de mercado en la competitividad de las empresas”, y lamenta que sus proyectos empresariales sean mejor recibidos fuera de España. “Aquí cuesta mucho emprender, y más si estás bajo el foco de la justicia”, añade en su comunicado.

“Hemos logrado que el Instituto Nóos sea una institución ampliamente conocida en España, pagando por ello un precio muy alto a nivel personal. Ahora queremos trasladar la fuerza de nuestra marca en el extranjero, donde también podemos aportar mucho”, insiste el empresario.

Urdangarín se niega a hablar de fuga de cerebros: “Que sigamos creciendo fuera de España es bueno también para España”, sentencia, aclarando que “no me iré del país definitivamente porque aún tengo algunos asuntos pendientes aquí”.

Calatrava diseñará el nuevo edificio de Nóos

El arquitecto Santiago Calatrava ha recibido el encargo de proyectar el edificio de la nueva sede del Instituto Nóos, contando con subvenciones europeas y aportaciones de inversores privados.

Aunque no se ha concretado el presupuesto con el que cuenta, Calatrava sí ha dicho que optará por algo nuevo: “Estoy pensando en una estructura grande, de color blanco y con pinchos”, ha anunciado.