Tras saberse esta misma mañana que el juez José Castro, instructor del caso Nóos, ha citado como imputada a la infanta Cristina, la hermana de ésta no ha tardado en reaccionar pidiendo un trato igualitario.

“Si la justicia es igual para todos, que no me excluyan”, ha dicho

La infanta Elena lamenta haber sido apartada gradualmente del núcleo central de la Familia Real y exige “tomar parte activa en momentos tan difíciles”. Por este motivo, considera que ella también debe ser imputada “porque lo que yo pueda opinar, como persona cercana al caso, tiene tanta relevancia como lo que vaya a decir mi hermana, puesto que ambas somos hijas de los Reyes de España, y yo la primogénita”.

En su comunicado, difundido hace escasos minutos, la infanta recalca que “no es una cuestión de celos entre hermanas sino de respeto al título que ostento y a lo que mi persona puede y debe aportar a la justicia de este país. Y también porque me hace ilusión declarar”. También añade que “si la justicia es igual para todos, entonces es igual también para mi hermana Cristina y para mí”.

El entorno de la Casa Real ha querido quitar hierro al asunto, pese a que el arrebato de Elena de Borbón ha sido interpretado como el fruto de “un inoportuno e impulsivo afán de protagonismo” que, además, “demuestra su nulo conocimiento del funcionamiento de la justicia y de lo que supondría para su persona verse implicada en el caso Nóos”, admiten desde la Casa del Rey.

Todo parece indicar que el propio rey don Juan Carlos hablará personalmente con su hija mayor para disuadirla y hacerle entender que la imputación de la infanta Cristina no es un reconocimiento a su persona sino todo lo contrario.