Coincidiendo con el Día del Libro, Josef Fritzl, más conocido como “El monstruo de Amstetten”, ha anunciado que estará firmando ejemplares de su libro “Cincuenta sombras de Grey” en el centro psiquiátrico de máxima seguridad donde está internado.

Se encerró durante meses para escribir

Condenado a cadena perpetua tras ser acusado de homicidio, esclavitud, violación, secuestro e incesto, Fritzl ha revelado que escribió esta novela erótica, la más exitosa de los últimos tiempos, como parte de su terapia de recuperación. “Me encerré durante meses para escribirla”, ha confesado.

El libro, en el que una jovencita es sometida y dominada sexualmente, disparó las ventas de juguetes eróticos relacionados con la sumisión, hecho que confirmó a Josef Fritzl “que tengo buena mano para la sexualidad femenina”.

El autor y violador eligió el seudónimo de E. L. James porque sabía que Fritzl “tiene bastante mala prensa”, pero ante la devoción que su obra ha despertado entre mujeres del mundo entero, considera que “ha llegado el momento de quitarme la venda”.

“Ahora soy un monstruo de las ventas”, ha añadido con orgullo.

La confesión del criminal ha provocado una auténtica conmoción a nivel internacional. Las lectoras de “Cincuenta sombras de Grey”, que se regocijaron con sus escenas subidas de tono, sienten ahora que han caído en el juego perverso de una mente enferma.

“Siempre me pasa que me enamoro del hombre equivocado. Pero excitarme con Fritzl ya es demasiado”, lamentaba una lectora en un foro de Internet dedicado a la novela.

“Todas somos cómplices de sus perversiones. La culpa es nuestra por creernos que es normal disfrutar con este tipo de juegos de dominación. Hay un Josef Fritzl dentro de cada una de nosotras. Y también en nuestras mesillas de noche”, concluye otra.