papasfutbolLas dificultades para elegir a un único sucesor de Benedicto XVI han llevado al Vaticano a optar finalmente por la alineación estándar de 3-5-2, contando así con cinco Papas en la posición central, tres defensas para cerrar bien atrás y dos delanteros que garantizan un ataque efectivo contra el creciente ateísmo.

La Santa Sede cree que esta opción, pese a ser previsible y conservadora, garantiza un equilibrio en defensa y ataque, mucha versatilidad en las combinaciones y por lo tanto numerosas posibilidades en las tácticas ofensivas (ataque central o por las bandas).

Todos trabajarán al servicio del Míster

“Inicialmente situaremos a los dos medios laterales hacia el centro. Si se cree necesario reforzar más aún el mediocampo, podremos poner uno o dos Papas de la defensa central como ofensivos. Y en los casos en los que se busque la posesión de la Verdad de forma extrema, los delanteros pueden situarse también como defensivos”, ha explicado Federico Lombardi.

Lombardi no descarta tampoco combinar el 3-5-2 en los concilios importantes con un 3-4-3 en los más asequibles y los amistosos.

“Lo importante es estar al servicio del Míster y comunicar bien su mensaje a los creyentes”, ha declarado el argentino Leonardo Sandri, contento tras haber pasado la primera revisión médica, en la que únicamente se han detectado leves dificultades respiratorias atribuibles a la edad.

“Somos un solo equipo blanco y todos trabajamos con el mismo objetivo: el patapún p’arriba y a Dios sea la gloria”, afirmaba ante los medios el brasileño y pichichi Odilo Scherer.

Lombardi ha advertido a los once nuevos Papas de que su principal cometido es ir sumando puntos ante los creyentes. “Si tu enemigo cae no lo disfrutes y si sale lastimado no permitas felicidad en tu corazón”, les ha recordado también.