La misión en Marte del robot explorador “Curiosity” se complica. El director de operaciones del aparato, Noah Warner, ha admitido hoy que las nuevas tecnologías que lleva incorporadas el “Curiosity” para comunicarse con la NASA están “desviando al robot de sus principales tareas asignadas”.

El responsable de la NASA no oculta que “últimamente recibimos imágenes muy estilizadas en las que aparece el robot posando ante la cámara y poniendo morritos. Saca fotos de manera compulsiva y sin justificación científica”. El efecto potenciador del ego que se asocia a las nuevas formas de comunicación en Internet estaría afectando, pues, al procesador del “Curiosity”.

Pone morritos para Instagram

Lejos, por tanto, de centrarse en el análisis geológico del planeta rojo, el “Curiosity” aprovecha el hallazgo de cualquier muestra mineral como excusa para sacarse fotos en las que las muestras aparecen en segundo término y distorsionadas por los filtros retro de Instagram, la popular red social para compartir fotografías en Internet.

“Entendemos que se sienta aislado y solo, y sabemos que los seguidores que tiene en Internet refuerzan el sentido de la misión. Pero una cosa es compartir hallazgos y otra muy distinta convertirse en una ‘Attention Whore'”, insiste Warner, refiriéndose a la tendencia, muy común en la red, de reclamar la atención de todos con conductas llamativas.

La tecnología espacial es inmadura

La NASA considera que el problema del “Curiosity” es la falta de madurez del procesador, que le impide gestionar de manera racional la cantidad de recursos tecnológicos con los que fue equipado.

“Hemos creado un robot con todos los medios para comunicarse globalmente y compartir sus vivencias, pero no le hemos enseñado a vivir. He cometido el mismo error que cometí con mi hijo. Estoy por dejarlo y pedirle a mi mujer que tome las riendas de la misión”, admitía Noah Warner esta mañana ante los medios.

Los expertos intentarán en los próximos meses corregir el comportamiento del robot explorador, dejándolo sin Internet unas cuantas semanas para que recupere la experiencia del contacto real con el cosmos. Si se empeña en convertir sus informes de la misión en un “egoblog”, el aparato será destruido.