“La lié”, ha exclamado esta mañana, en perfecto francés, el actor Gérard Depardieu al descubrir que había recibido el pasaporte ruso de la mano de Vladimir Putin. Afectado por una resaca “descomunal, la peor de mi vida”, el intérprete ha admitido que no recuerda nada de lo ocurrido en los últimos meses. 

“Mis únicos recuerdos son de la fiesta de final de rodaje de ‘Mi padre, ¡qué ligue!’, donde pillé un pedo considerable”, explica. Depardieu se queja de que nadie le detuviera, “que es lo que se supone que hacen los amigos cuando vas muy borracho”, y añade que “solo un francés ebrio renunciaría a su nacionalidad”.

Muchas veces amenazó con “pimplar hasta convertirme en ruso”

Depardieu reconoce que en alguna ocasión, a modo de broma, había hecho comentarios del tipo “voy a pimplar como una bestia hasta convertirme en ruso”. Al final, sus chanzas se han hecho realidad. “Por favor, que alguien compruebe que el maletero de mi coche está vacío, porque cuando voy borracho a veces me da por encerrar prostitutas dentro y os recuerdo que el último pedo empezó en 1994”, ha pedido a sus asistentes con la voz ronca. “Yo ahora me echaré un rato en el sofá. No hagáis ruido, por favor”, ha ordenado mientras apagaba las luces de su salón.

Antes de despedir a los periodistas, el actor se ha mostrado “completamente desolado” al verse a sí mismo disfrazado de Obélix. “No puede ser que me hayan dejado hacer todas estas películas. No me lo puedo creer. Pero mira qué pintas. ¿Es que acaso no olieron mi aliento? ¿No se dieron cuenta? Gritaría ahora mismo de pura indignación pero me estallaría la cabeza”, ha asegurado.

Vladimir Putin asegura que “borracho se puede incluso gobernar una nación”

El presidente ruso Vladimir Putin ha prometido que no notó nada raro al tratar con Gérard Depardieu. “Me pareció que era muy simpático para ser francés, eso sí”, reconoce. Según el mandatario, “un hombre de verdad asume todo lo que hace y lo que dice cuando está borracho, y sé por experiencia que un país se dirige mejor cuando el alcohol baña tu cerebro liberándote de miedos que te convertirían en un líder manipulable y apocado”. Luego, ha invitado a Depardieu a visitar pronto “su nueva patria” y a “seguir vaciando la última botella de Stolichnaya que dejamos a medias”.