Milan, primer hijo del futbolista Gerard Piqué y de la cantante Shakira, nació el pasado martes y ayer por la tarde inició sus primeros entrenamientos con pobres resultados. Sentado en el suelo y con serias dificultades para mantener el equilibrio, apenas rozó la pelota con los pies y, finalmente, optó por chuparla y tumbarse en el suelo “como fingiendo una lesión”. 

Los padres piden paciencia y esperan que la semana que viene, pasada la revisión médica, se disipen los miedos que han llevado a Nike a replantear su contrato publicitario.

Hoy aprenderá a despejar balones con la cabeza

Gerard Piqué cree que el error ha sido precipitarse: “La posición de defensa central no es quizá la más adecuada para él. Esta tarde le tiraré unos cuantos penaltis, a ver cómo responde. Tiene una cabeza potente para despejar balones”, explica el futbolista, insistiendo en que “es normal que un jugador pruebe sus aptitudes en distintas posiciones hasta dar con la suya”. De momento, eso sí, Piqué reconoce que “con este estilo de juego solo le veo en el Getafe, y de suplente”. Promete ser duro con la criatura “y no ablandarme como haría un padre primerizo”.

Varios representantes de Nike han acudido al entrenamiento para ver cómo juega la criatura con las nuevas zapatillas que le han facilitado. “Como defensa es un desastre: basta con distraerlo con un biberón o un muñeco para adentrarse en el área sin que el bebé se inmute”, ha declarado un portavoz de la firma. “Es como un caracol. Se tumba en el césped y se lo come. Solo se parece a un futbolista profesional en que se le van los ojos con los pechos”, sentencia el diario Marca.

El niño, “que se pasa el día durmiendo”, ya ha estrenado su primera camiseta vomitando encima de ella. Numerosos aficionados han interpretado lo ocurrido “como un gesto de desprecio a nuestros colores”, y la prensa deportiva se refiere a la criatura como “la marmota rebelde”.

Mueve las caderas “pero no como su madre”

El recién nacido tampoco es demasiado hábil con el baile, y su pediatra reconoce que “carece de ritmo”. La voz, eso sí, recuerda a la de Shakira, pero nadie ha sido capaz aún de lograr que se aprenda una sola letra. “Se mete pelotas en la boca y emite sonidos. Claramente, el crío no sabe si centrarse en el fútbol o en la canción. Tanta presión le está bloqueando”, insiste el pediatra. Los padres ya han dejado claro que, “pase lo que pase”, se volcarán en el niño dándole todo su amor sin reservas. También han lamentado los rumores de la prensa del corazón, que especula con la posibilidad de que la pareja “esté pensando ya en el segundo bebé”.