Un cirujano se dejó una pelota de tenis en el interior de un paciente mientras jugaba con su perro al operar.

Los cirujanos han respondido negativamente a la noticia. Manuela Griñán, presidenta de la Asociación Española de Cirujanos, explica a El Mundo Today que la mayoría de doctores acude al trabajo con sus mascotas porque éstas suponen “una asistencia fundamental” en el proceso quirúrgico, facilitando con las fauces el instrumental necesario al doctor cuando se le solicita y esterilizándolo con la lengua “dado que, como es conocido, hay menos bacterias en la boca de un perro que en la de una persona”. Además de que, según ella, los perros en el quirófano suponen un estímulo positivo para el paciente una vez despierta de la anestesia, “muchas veces a lametazos y besitos”.

Dolores Parmalat, presidenta en España de la asociación animalista PETA, ha emitido un comunicado en el que lamenta “este nuevo desplante que supone una mayor y continuada segregación a nuestros amigos los perros”. Y se pregunta si, en un futuro, se les prohibirá también la entrada a los baños públicos y a los restaurantes, o “si en el autobús tendrán que ir de pie, en la parte de atrás, como unos parias”.