El juez del juzgado número 14 de Madrid ha admitido a trámite la demanda interpuesta por Telecinco contra Marisa Herrán por “bajar el volumen del televisor durante una pausa publicitaria dejando los anuncios a un nivel inaudible”. Los hechos sucedieron durante una emisión de “La Voz” cuando, en una de las pausas publicitarias, Marisa gritó “baja eso que me pone la cabeza loca” y su marido se vio obligado a bajar el volumen del televisor”.

“Esta mujer impidió a su familia, con coacciones y amenazas, enterarse de una interesantísima oferta de financiación para el Ford Focus y de las características de la nueva camiseta térmica del Decathlon”, explican los abogados de la cadena.

La mujer, sin embargo, asegura que tiene la conciencia tranquila. De hecho, ha llegado a confesar que en alguna ocasión ha cambiado de un canal a otro durante la publicidad para evitar ver los anuncios.

“A veces apago la tele dejando a los presentadores con la palabra en la boca. ¿Y qué?”

Estas últimas declaraciones de Marisa, en las que parece animar al resto de la población a esquivar los cortes publicitarios, ha motivado un comunicado de Paolo Vasile, máximo responsable de Telecinco, en el que dice estar “absolutamente escandalizado” por el hecho de que se anime a una práctica que, según él, es una “total falta de respeto al trabajo que hacemos en las cadenas”.

“No puedo entender que alguien que esté viendo una serie de Telecinco se vaya a ver qué ponen en otro canal durante la publicidad… Es de un egoísmo que pone los pelos de punta. Es como si, cuando tu secretaria tiene la regla, te buscaras a otra secretaria para esos días. Está feo”, dice Vasile en una declaración telefónica.

Marisa, por su parte, afirma estar tranquila ante el juicio -que se celebrará en dos semanas- y asegura que es su derecho “como ciudadana y mujer de su casa” bajar el volumen de su televisor “e incluso pulsar el botón de ‘mute’ si prefiero deleitarme con la imagen en movimiento y no con el sonido o viceversa, que a veces prefiero solo escucharla mientras hago la faena”.

Estas declaraciones, realizadas esta mañana en Onda Cero, han vuelto a encender los ánimos de los profesionales de la televisón. Mariló Montero, presentadora de “Las Mañanas de la 1”, ha expresado su malestar “por tener que arreglarme cada puta mañana para que luego esta mujer ni se fije” y Jorge Fernández, presentador de “La Ruleta de la suerte”, ha bromeado con la posibilidad “de que algún degenerado pulse el botón de ‘mute’ y se rían de mí mientras muevo los labios sin emitir sonidos como si fuera un mimo. ¿Te imaginas? Jajaja”, ha escrito en su cuenta de Twitter.