Épico amanecer con la boca pastosa

La última entrega de la saga Crepúsculo llega a la gran pantalla para poner punto y final a la más exitosa historia de vampiros de los últimos tiempos. Y lo hace echando la vista atrás después de tantas aventuras transcurridas, demostrando que un exceso de transformaciones, peleas y situaciones límite acaba fatigando el organismo de los protagonistas. Este ritmo de vida tiene un precio y ellos ya van teniendo una edad.

Bella ha sufrido un parto muy difícil y ha perdido la vida en él. Normal, pues, que esté agotada. Y a eso hay que sumar su transformación en vampiro, proceso que supone un considerable chute hormonal para un organismo ya de por sí revolucionado tras haber dado a luz y haber sufrido un fallo multiorgánico de aquí te espero.

Pero aún hay más: con la presencia de su hija en la casa, Bella comienza a darse cuenta de lo que supone ser madre. El dolor de cabeza permanente que sufrirá a lo largo de toda la película se ve agravado por los gritos y los lloros de la niña, a la que tienen que apartar de su progenitora, que entre pota y pota pierde los nervios. Entre que está de mala leche y tiene la boca hecha un Cristo por la salida de los colmillos -que acentúa el problema de las encías sangrantes que ya tenía de antes-, la pobre Bella no tiene el chichi para farolillos. En definitiva: una depresión postparto en toda regla que pondrá a prueba la paciencia de su pareja y llevará la relación al límite.

Los fans de la saga probablemente se sorprendan por el clima de extrema bajona que se respira en la película. Parece, de hecho, que toda la saga haya estado preparando el terreno para lanzar un mensaje a los adolescentes del mundo: después de los excesos de la noche llega el amanecer, y ese amanecer puede convertirse en una resaca para siempre. La moraleja es clarísima, el espectador entiende que la vida loca tiene consecuencias y concluye que la película es una puta mierda que parece escrita por mi madre para meterme la bulla de manera poco sutil.

Pese a todo, Bella sigue estando encantadora cuando se agacha para vomitar y se le ve toda la raja del culo.

Lo mejor: al fin se acaba la saga esa, coño.

Lo peor: quita las ganas de beber para siempre y por siempre.

Valoración El Mundo Today: ★★★★

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