La última aparición del presentador Jordi Hurtado ante las cámaras ha generado un enorme revuelo. En su discurso de agradecimiento tras haber recibido un premio Ondas, se aprecia a un anciano que aparenta tener muchos más años de los que tiene Hurtado. “Siempre se decía que este señor no envejecía nunca, que aparentaba tener la misma edad desde que empezó en ‘Saber y Ganar’. Hay grupos en Facebook dedicados a esto. Ahora ya no tienen sentido. Ahora es justo lo contrario”, explicaba ayer un periodista completamente desconcertado.

“La naturaleza no regala nada. Si te ha perdonado unos añitos durante un tiempo, luego se los cobra”, argumentaba el divulgador Eduard Punset, también presente en el discurso de agradecimiento de los Ondas. “Yo mismo soy un vejestorio. Y antes no lo era. Ahora es todo natural, nada artificial, y no se pone duro. ¿Quieres pruebas?”, añadía.

“Me he quitado las gafas, debería parecer más joven”, dice Hurtado

El presentador tardó en entender el pasmo que su nuevo aspecto provocaba a la gente. “Al principio pensaba que se habían dado cuenta de que no llevaba gafas, pero las expresiones eran de horror”, admite. “Luego me dijeron que parecía más viejo. Siempre han dicho lo contrario. La gente no se aclara. La gente es la hostia”, sentencia el catalán.

Los expertos en telegenia creen que las gafas, por algún motivo, rejuvenecían a Jordi Hurtado. Ahora que se ha operado la vista para prescindir de ellas y aparentar aún menos edad, lo ha echado todo a perder. “Me ha podido la avaricia. Por beber demasiadas veces de la fuente de la juventud, he sido castigado. Tiré mis gafas y he perdido mi premio. Ahora, debo abandonar el programa”, reconoce un Jordi Hurtado triste y con la mirada perdida.