Esta semana, cuando tuvo lugar la reunión de presidentes autonómicos con Mariano Rajoy, éste sorprendió a los políticos recibiéndolos en la puerta de La Moncloa mientras un cuervo de considerable tamaño reposaba tranquilamente en su hombro derecho. Aunque ocupó portadas en la prensa internacional, alarmada ante lo que puede parecer un signo evidente del fin de los tiempos, en España no se le ha prestado tanta atención, dado que la reunión con los presidentes autonómicos copó los noticiarios. 

En la rueda de prensa que Mariano Rajoy ofreció tras la reunión con los presidentes autonómicos, el jefe del Ejecutivo también compareció con el cuervo sobre el hombro.

“Y ante cada pregunta, podía verse cómo el cuervo acercaba su pico a la oreja de Rajoy, como susurrando, y éste asentía. Luego el presidente contestaba la pregunta”, explica uno de los periodistas que estaban presentes. Durante toda la comparecencia, pudo verse al cuervo pasando de un hombro al otro de Rajoy, mirando a todos los periodistas con gesto desafiante como diciendo “cuidado con lo que escribís”.

Este medio ha consultado fuentes muy cercanas al entorno del presidente y todas aseguran desconocer la procedencia del pájaro. “Apareció por primera vez en un Consejo de Ministros y nadie se atrevió a comentarlo pese a que el cuervo graznaba muy fuerte y apenas podíamos oírnos. Y desde entonces no se despegan, como si fueran un único ser o como si Rajoy fuera su marioneta o yo qué sé qué cosas horribles que apenas podemos imaginar”, explica un militante anónimo del PP.

Algunos barones del PP han criticado que el presidente haya optado por un cuervo y no por una gaviota, símbolo de los populares. Sin embargo, muchos se preguntan si ha sido Rajoy el que ha escogido al cuervo o ha sido el cuervo el que ha escogido a Rajoy para manejarlo a su antojo. “¿Es un enviado de la Troika? ¿Es un portavoz de la oscuridad?”, se preguntan.

“Solo escucha al cuervo”

En todo caso, lo que es indudable es que el ave otorga al presidente una imagen poderosa, amenazante y “hasta siniestra” para quien lo ha visto de cerca. Podría ayudarle a recuperarse tras los continuos varapalos que ha sufrido su imagen pública, especialmente en el extranjero, donde los cuervos tienen un alto valor simbólico como presagio de pestes y calamidades.

Para la opinión pública, el cuervo de Rajoy empieza a representar la figura “insondable de todo mal, un augurio de lo que está por venir”, como aseguraba un tertuliano de “Hoy por Hoy” en la Cadena Ser. “Es como si se hubiera generado espontáneamente, emergiendo de las entrañas de la Tierra y la podredumbre para anunciar el nacimiento de una etapa de oscuridad sin fin”.

Son pocos los ministros que le aguantan la mirada al cuervo, que parece “que te mire a los ojos como si fueran las ventanas de tu alma y supiera exactamente cuáles son tus intenciones de gobierno”. De hecho, más de un ministro ha aparecido ya en público con picotazos en la frente recientemente. De hecho, algunas fuentes afirman que el ministro Wert, “que teme al cuervo como si fuera el mismo Satanás”, lleva siempre maíz en los bolsillos para ofrecérselo y ganarse su confianza. El cuervo, cuando lo ve, grazna fuerte y dice “¡Maíz, maíz, maíz!” y se posa en su cabeza.