Como es habitual, la llegada de un nuevo modelo de iPhone al mercado potencia la guerra entre las operadoras de telefonía, que intentan retener o captar nuevos clientes usando el terminal como reclamo. Esta vez, Movistar ha decidido regalar el nuevo iPhone 5 a los abonados que realicen actos de vandalismo en locales de la competencia.

Vodafone, por su parte, premiará a quienes coaccionen a sus amistades de otras compañías para que se pasen a la nueva tarifa “Conmigo o con nadie”. “Por cada terminal Movistar que nos entregues completamente destrozado, te regalamos uno nuevo”, reza la promoción.

“Firmaré lo que sea, pero devuélvanme a mi hijo”

Esta mañana, varias tiendas de telefonía han sido objeto de ataques por parte del “Comando Movistar”, nombre con el que la empresa de telefonía se refiere a todos los abonados que luchan como guerreros para obtener el nuevo móvil de Apple. “Los de Vodafone se están haciendo fuertes en el norte del país, donde practican secuestros exprés y obligan a la gente a violar sus contratos de permanencia. Nosotros hemos tomado Barcelona y estamos avanzando hacia Zaragoza”, explica uno de los más activos combatientes de esta “guerra a machete y sin cuartel”.

En Madrid, Alicante y Valencia, la Policía ha tenido que actuar al detectar varios locales de Orange llenos hasta los topes de ciudadanos con magulladuras y lesiones de diversa consideración que hacían cola, completamente hacinados, para darse de alta en la compañía. “Están en shock, muchos han sido arrancados de sus hogares con violencia y quieren que la pesadilla acabe. Firmarán lo que sea”, reconoce un agente, que lamenta que no se pueda hacer mucho para evitar esta situación “porque estamos en un mercado con libre competencia”.

Juanjo L., profesor de matemáticas en una escuela de Toledo, admite que su trabajo está en peligro después de haber amenazado de muerte a todo el alumnado, que sigue encerrado a cal y canto en el aula esperando que los padres del centro lleguen para entregar una copia de sus nuevos contratos con Vodafone. “Muchos de estos niños recordarán esto toda su vida, pero el nuevo iPhone tiene una pantalla Retina Display con 1136 por 640 píxeles de resolución en 16/9 y 326 puntos por pulgada, no sé si me explico”, dice el maestro.

Los locutorios son el único refugio

La labor solidaria de los locutorios es fundamental en esta guerra de la telefonía. Muchos ciudadanos acuden para ser liberados junto a sus móviles y mantenerse al margen de coacciones. Algunos son atendidos también psicológicamente. “Sin la labor de paz de estas personas, muchas de ellas inmigrantes, estaríamos perdidos”, explica un exMovistar que prefiere mantenerse en el anonimato. “Ahora soy de una compañía de la India. No volveré a la telefonía española hasta que el país haya recuperado la normalidad”, insiste.

“Nunca se han visto las tiendas Vodafone tan poco transitadas, ojalá que pronto se acabe la revuelta”, ha sentenciado David Bisbal en su cuenta de Twitter esta mañana.