Charles Lloyd, natural de Memphis, ha reconocido esta mañana que el tamaño de su miembro viril es “extremadamente reducido, por lo que podríamos hablar de micropene”. La noticia ha sido publicada en la sección de anuncios del periódico local Adderley Tribune, que con el titular “Tiene una polla de mierda” mostraba fotografías del afectado y de su pene. El anuncio ha sido financiado por el propio Lloyd, que ha querido hacer pública su situación atrayendo a un montón de curiosos que quieren tocarle el sexo. 

“Llevo años soportando en silencio el hecho de no cumplir con el estándar y quería compartir este dolor”, ha explicado.  Sintiéndose expuesto a las burlas de todo el mundo, Lloyd ha creado un macrocomplejo “sin precedentes en la historia de la psicología humana”.

Michel Petrucciani, alcalde de Memphis, ha anunciado la inminente construcción de un monumento “a la polla más enana del Estado de Tennessee”. Será una estatua “más pequeña que un moco” y se levantará -“si es que tal cosa puede levantarse”- en el centro de la ciudad. Petrucciani asegura que “este macrocomplejo atraerá más turismo que cualquier otra iniciativa que nuestro ayuntamiento haya tomado, porque a la gente le gustan este tipo de complejos. Por comparación con el micropene de Lloyd, uno siente que tiene una polla como un piano, lo cual es reconfortante”.

Un adolescente, atrapado dentro de un macrobotellón

El macrocomplejo provocado por el micropene de Charles Lloyd no ha sido el único gran acontecimiento del día. En Los Ángeles, el joven Chico Hamilton tuvo que ser rescatado ayer por los bomberos después de quedar atrapado en el interior del macrobotellón que estaba celebrando junto a unos amigos. “La botella medía tres metros de alto y se metió dentro para bañarse en el alcohol que quedaba en el culo. Tardamos en llamar a los bomberos porque nos habíamos quedado sin batería”, explica uno de sus compañeros a los micros de los periodistas.