Ayer por la noche, los espectadores más observadores pudieron ver al presidente Mariano Rajoy entre el público del plató de los estudios Buñuel de Televisión Española. Apareció varias veces en segundo término en el transcurso de un debate entre periodistas de distintos medios de comunicación, que se habían citado para discutir sobre la actualidad económica y política del país. Las redes sociales fueron las primeras en alertar de la presencia entre el público del mandatario, que no incluyó la visita a TVE en su agenda pública “porque no tenía contenido político”.

Se comió el bocadillo de salchichón como todos los demás

“Fue una visita de cortesía en la que el presidente mostró su interés por la nueva andadura de la cadena pública y pudo hablar con el nuevo director de informativos, Julio Somoano, quien le enseñó el plató cuando terminó el debate”, explica el Partido Popular en una nota publicada en su página web. Al parecer, Rajoy nunca había ido de público a un programa de televisión y quiso vivir la experiencia al terminar su jornada laboral. “Se comió el bocadillo de salchichón como todos los demás y comentó con otros miembros del público lo mucho que engorda la tele y lo nervioso que él se pondría si le tocara ponerse frente a las cámaras”, explican fuentes gubernamentales, que describen el acontecimiento como “un gesto de normalidad democrática y de naturalidad por parte del presidente”.

La oposición considera que “las visitas sorpresa de un presidente a la cadena pública evidencian el control que se quiere ejercer sobre la misma”, en palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba, quien admite que “yo también he tenido la tentación de llamar a los de ‘Tunea mi coche’ y no lo he hecho porque soy consciente de mi responsabilidad como imagen de mi partido”.

Los medios no han tardado en recopilar las imágenes que muestran a Mariano Rajoy escuchando atentamente los argumentos de los periodistas, asintiendo o negando activamente con la cabeza. Al acabar el debate, se acercó a saludar a los participantes, a los que felicitó personalmente. Éstos, como buenos periodistas, aprovecharon la feliz coincidencia para interrogar a Rajoy sobre distintos temas de actualidad. El presidente miró el reloj y dijo que era ya tarde para improvisar una rueda de prensa, y salió del paso declarando que “vivimos un período transitorio, difícil, pero hay que tener muy claro que se puede superar”.