El nuevo Mercedes 1000A se ha presentado hoy en Fuencarral (Madrid) rodeado de una gran pompa mediática. La campaña de promoción define el impetuoso vehículo como “el Gran Hermano de la carretera” y destaca el brío de su motor, que se pone a cien en apenas dos segundos. “Su chasis de líneas sinuosas esconde una furia interior que se desata nada más soltar el embrague”, promete el fabricante, que ha dotado el interior del 1000A de asientos de piel rugosa, “con bellas arrugas que denotan experiencia, firmeza y distinción”.

Según la marca, “es el primer coche que se pone como una moto a la primera de cambio, que por cierto es automático”.

“Te anima a abandonar la casa para lanzarte al asfalto”

La carrocería se ofrece de serie en color rubio metalizado, huyendo del gris o el blanco “porque hemos procurado darle un aire joven pese a que estamos hablando de una gran berlina de estética atemporal”. Algunos medios especializados aseguran que “es el típico coche para experimentados, aunque los más jóvenes que se atrevan a robárselo a papá descubrirán el placer de pilotar un motor con mucho rodaje a sus espaldas”. Incluso la marca reconoce que “hay que conducirlo con suavidad, acariciando con cuidado el volante para que un gesto brusco no lo encabrite”.

Un interior sin humos

Una de las obsesiones del Mercedes 1000A es el medio ambiente. De ahí que sus emisiones sean casi nulas. En el interior del vehículo, el cliente no hallará ni encendedor ni cenicero. En su lugar, un cartel advierte de los riesgos del tabaco con tono amenazador. La misma rotundidad se aprecia en el sistema de navegación, “que te indica por dónde tienes que ir y, como no le hagas caso, se encarga de tomar los mandos para llegar al destino ‘por sus santos cojones'”.

La nueva apuesta de Mercedes se ha ganado una nominación al mejor coche del año en España, convirtiéndose en el lanzamiento más esperado junto a la nueva motocicleta GabilHonda CBR.