Según ha podido saber El Mundo Today, mamá se sentó ayer por primera vez en todo el día a las diez y media de la noche, cuando el resto de la familia ya llevaba un rato viendo la televisión. Mamá informó de ello justo tras sentarse en el sofá, cuando llevó al límite sus cuerdas vocales para lograr superponerse al volumen del televisor con el fin de que se le pudiera oír decir -tras un profundo suspiro que no era más que una llamada de atención- “Ay, es la primera vez que me siento en todo el día”.

Dos minutos más tarde, durante una pausa publicitaria de “Aída”, sacó el máximo partido a las pausas dramáticas de un anuncio de coches y aprovechó dos emocionantes momentos de silencio en el spot para susurrar, fingiendo que estaba pensando en voz alta, “Hay que ver cómo me duelen los riñones” y “Estoy reventada”.

Aunque no aparentaba querer que se la oyera, su marido e hijos pudieron entenderla con una nitidez prístina. “Es demasiada casualidad, cuando uno piensa en voz alta no se sincroniza con las pausas dramáticas de la publicidad”, comentó papá al ser preguntado por el tema.

Durante la escasa media hora que mamá permaneció sentada, no dejó de hojear en ningún momento el boletín de ofertas del Lidl mientras repasaba mentalmente, pero en voz alta, “la faena” de mañana.