Más fino, mejor dotado y tres veces más rápido que el anterior. Así definen Adriana y Paco Luján al nuevo bebé que han presentado esta mañana en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. Tras nueve meses y dos semanas de expectación, rumores y nervios, la pareja ha dado a luz, “esta vez sí”, al retoño con el que habían soñado durante muchos años. 

“Analizando los fallos del anterior y escuchando las quejas y sugerencias de nuestro entorno, creo que hemos dado con la clave. Se aprecia a simple viste la diferencia, fruto de un intenso trabajo”, sentencia la madre del niño, que seguirá dando soporte al bebé anterior durante un tiempo.

“Es el mejor bebé que hemos hecho”

El nuevo Noel, de rasgos afilados y acabado en piel “que parece puro algodón”, aguanta despierto hasta cuatro horas y ocho en reposo, aumentando además el tiempo entre toma y toma. “La idea es que ni te des cuenta de que lo llevas, salvo cuando quieres disfrutar de él y sacarle el máximo partido”, dice la madre. El bebé está disponible en varios acabados: patucos de ganchillo de varios colores, chupetes ergonómicos con cadena para evitar robos y baberos para su uso “en las condiciones más duras”. Otras opciones irán apareciendo los próximos días, cuando proveedores externos pongan a disposición de los padres accesorios de todo tipo para sacar todo el partido a la “experiencia Noel”.

La última criatura de la familia Luján pesa apenas 2.900 gramos -700 menos que el anterior- y puede sostenerse con una sola mano “mientras con la otra hablas por teléfono o realizas cualquier otra tarea”. La posibilidad del “Multitasking” es, pues, uno de los grandes avances del bebé, pensado para padres “que quieren un niño adaptado a su modo de vida y no al revés”. Una criatura creada, en definitiva, para aumentar la calidad de vida haciendo más fácil el trabajo en la oficina.

La conexión con la madre es también mucho mejor que la del bebé que presentaron en 2011: “Puedes darle órdenes con gestos o tocándolo con los dedos y es todo muy rápido”, asegura Adriana. Además, la mejora de la transpiración permite que cuando llora apenas se caliente, y cuando hace de vientre “solo notas una leve vibración, pero no esos ruidos tan desagradables que hacen otros cuando trabajan a pleno rendimiento”.

Es compatible con el anterior

Los problemas de compatibilidad suelen ser una fuente habitual de conflicto en las familias. Por este motivo, otra de las obsesiones de Adriana y Paco ha sido parir un bebé que pueda convivir con niños de generaciones anteriores. “Y también la seguridad ha mejorado: la cabeza es 200 gramos más ligera y los pies más largos, evitando los clásicos problemas de estabilidad que pueden complicarte la vida en cualquier momento”, dice el padre.

El nuevo Noel saldrá a la calle la semana que viene, cuando el equipo médico le haya dado el alta.