La Asociación Española de la Prensa Deportiva ha logrado hoy un objetivo que se creía inalcanzable: convencer al resto de asociaciones del gremio y a la Real Academia Española de que el deporte “tiene sus propias formas de expresión” y, por tanto, es justo y necesario “eximir a los comunicadores del sector de respetar las normas ortográficas, igual que se permite que las ambulancias se salten el código de circulación”.

Esta relajación de la normativa será meramente formal y “no afectará al contenido, de modo que siguen sin permitirse expresiones como ‘El argentino moñas’ o ‘La putita rusa del piloto asturiano'”.

Aunque la medida ha sido aplaudida en todas las cabeceras de la prensa de deportes, algunos profesionales sobrecualificados admiten que tendrán que hacer un esfuerzo adicional: “Yo estudié Filología pero el mercado laboral me ha arrojado al diario Marca. Ya me costó familiarizarme con la actualidad deportiva, pero esto de tener que hacer faltas me resulta humillante y más complicado que tener que escribir con la izquierda. Mi lengua materna es el castellano, no esa cosa que hablan ellos”, se lamenta un joven redactor.

“Biva el Vetis”

Los motivos de la exención ortográfica no son solo lingüísticos: la crisis de la prensa ha obligado a muchas redacciones a prescindir de la figura del corrector, llenando las ediciones de artículos con errores tipográficos y ortográficos que antes no se veían con tanta frecuencia. “Bolver a leer un testo que acabas de escrivir es de retrasados. Komo esa peña q buelve a kasa porquee no recuerda si a cerrado la yave del gas. Llo no e repasado en mi vida i ni puta falta k ase. ¿Me se entiende no? Pues deso se trata joder y biva el Vetis”, insiste un comentarista veterano.

La SER emite el primer Carrusel Deportivo con sonidos guturales

Al poco de trascender la noticia, la Cadena SER decidió ir un paso más allá emitiendo el primer Carrusel Deportivo “que trasciende los límites de lo verbal y transmite sin filtros racionales la pasión futbolera”. Fueron más de seis horas de sonidos guturales proferidos por Manu Carreño y José Antonio Ponseti junto a colaboradores y oyentes aficionados. “Sintonizabas la emisora y se oía la sintonía del Carrusel y varios tíos gritando ‘Uuuuuuy’, ‘Uuuuaaaaaa’, ‘Oééééé’ o ‘Abróóóóón'”, explica un directivo de la cadena, que describe la experiencia como “pura abstracción radiofónica, puro fútbol, pura testosterona y pura España”.