Tras el accidente de automóvil que le ha apartado 49 años del terreno de juego, Julio Iglesias ha decidido ofrecer de nuevo sus servicios como guardameta al Real Madrid. El artista está harto de chupar banquillo y, aunque no menosprecia su brillante carrera musical, cree que “de tanto gritar mis canciones al viento, ya no soy como ayer”. Está convencido, eso sí, de que a las órdenes de José Mourinho podrá ponerse pronto al día y se siente muy motivado: “Quiero saber si todo se olvida para volver a empezar”. 

El club blanco ha recibido con sorpresa el anuncio del cantante y, aunque no se ha confirmado aún su reincorporación, los representantes del equipo y los del artista ya están negociando e intentan compatibilizar las giras del cantante con las del Real Madrid, de modo que su vuelta al terreno de juego se da por hecha.

“Quiero volver a ver a los amigos que hace tiempo dejé”

La forma física del jugador centra las principales dudas, puesto que el accidente sufrido por Julio Iglesias en 1963, producto “de tanto correr por la vida sin freno”, fue muy grave: “Me salgo de una curva sin darme cuenta, la aguja marca ciento cuarenta”, recuerda aún afectado. Pese a todo, Iglesias cree que “el tiempo que perdí ha de servirme alguna vez cuando se cure bien mi herida” y promete “no acordarme nunca del ayer”.

Julio Iglesias sabe que le costará ponerse al nivel de sus compañeros, dice ser consciente de que “he ganado y otras veces he perdido” y no espera empezar como portero titular. De hecho, ha expresado su admiración por Iker Casillas y ha admitido que “por su culpa yo me siento un pobre diablo”. Pese a su modestia, muchos aficionados recuerdan que Julio Iglesias logró hacerse con el Disco de Diamante mientras que Casillas, aún habiendo sido nominado seis veces, sigue esperando el Balón de Oro.