Historiadores del arte italianos han encontrado una serie de pinturas no catalogadas entre las que se encuentra un retrato del célebre Donatello. La investigación de los expertos les condujo a Barcelona, donde fue localizado el poseedor del retrato en cuestión, Fernando Rodríguez. El barcelonés dispone de una página web donde sube fotografías de distintas piezas, incluido este retrato de 30 por 42 centímetros, realizado en gouache sobre papel y en perfecto estado de conservación.

“Es magnífico. Recuerda a algunas obras del expresionismo alemán, en especial a Emil Nolde. Capta el espíritu de Donatello desde una perspectiva muy distinta a la habitual, menos realista y más expresiva”, dice uno de los historiadores. La pintura original fue vendida por 70 euros y ahora se está intentando contactar con el comprador para negociar una posible cesión de la obra, que se considera de elevado interés cultural.

El retrato ha generado cierta controversia entre los especialistas a causa de una cinta de color azul que aparece en la figura representada. “Es un indicio que apuntaría más bien a Leonardo y no a Donatello”, argumentan algunos. De todos modos, la palabra “Donatello” aparece bien legible en la parte inferior de la obra, con lo que los historiadores insisten en que el retrato es de Donatello y no de Leonardo “pese a las imprecisiones históricas” que la pintura pueda contener.

Pero la investigación no acaba con este tremendo hallazgo. Al parecer, Rodríguez tiene gran interés también por las figuras de Michelangelo, Rafael y Leonardo, y asegura que dispone de piezas suyas realizadas con un estilo similar al del retrato de Donatello. Eso sí, en la página web no se ha encontrado rastro alguno de esas obras. “Deducimos que son piezas antiguas y no sabemos en qué estado se encuentran”, reconocen los historiadores italianos, que también buscan pistas en el Museo Delle Arti Marzialle de Venecia, especializado en este tipo de material.

Los pintores abstractos, obligados a explicar sus obras

El mundo del arte ha sido noticia también por la reciente decisión del Consejo Internacional de Museos (ICOM), que obligará a los artistas contemporáneos que se dediquen a la abstracción “a añadir en el reverso de la tela una explicación detallada, no metafórica, de lo que se muestra en cada cuadro y de lo que significa lo representado sin ambigüedades”. La idea es facilitar la tarea de los estudiosos y divulgadores de la pintura, que muchas veces no disponen de herramientas para enfrentarse a preguntas como “¿Esto de aquí qué es?”, “¿La parte negra es porque está triste?” o “¿Quieres decir que no va al revés?”. Tampoco se permitirá recurrir a títulos como “Composición número 1” y similares porque son “un recurso facilón que a menudo esconde la incapacidad de definir e incluso reconocer lo que uno acaba de plasmar sobre la tela”.