El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha presentado esta mañana el programa PADRESITO, un software informático que asistirá a la población inmigrante en la realización de la declaración de la renta. “Es como el programa PADRE pero bastante más rechingón”, ha asegurado el ministro, que aspira a que los inmigrantes “se sientan como en casa tributando en nuestro país”.

El programa se instalará obligatoriamente en todos los locutorios del Estado y, según Montoro, “pondrá las cosas difíciles a los chamaquitos que anden bolsiqueando, así que ándense con ojo”.

Varias asociaciones españolas de inmigrantes han puesto el grito en el cielo al acceder a algunas prestaciones del programa PADRESITO que el propio Ministerio de Hacienda ha adelantado: “No es necesario que aparezcan mariachis a cada momento y mucho menos que unas señoras de pecho prominente vayan prometiendo cervezas al contribuyente cada vez que aumente la cantidad a pagar. Los inmigrantes no son niños y los tópicos que se manejan son degradantes, aparte de que el reguetón que suena de fondo mientras la aplicación se ejecuta es cargante y no hay modo de silenciarla”, declara Wendy Cabañas, portavoz de “ADSL Perú”.

“Se basa en la estética que ellos cultivan”

El ministro insiste en que “el aspecto y las utilidades del programa PADRESITO son fruto de un trabajo de investigación previo que ha tenido en cuenta la estética de las páginas web de otros países, fundamentalmente latinoamericanos”. Montoro admite que “a ojos de un ciudadano de origen español puede parecer demasiado festivo y regional, pero sus usuarios pagarán más a gusto en una interfaz que les recuerde de dónde vienen”.

“Dame plata que ando arrancado”

Cristóbal Montoro ha enfatizado que el programa “busca el máximo acercamiento de las instituciones al ciudadano inmigrante”, intentando que la declaración de la renta no parezca “un proceso ajeno y demasiado antipático para alguien que valora los bailes, los colores y la simpatía”. Por eso, el propio Montoro ha permitido que se diseñe un personaje a su imagen y semejanza “y con un divertido sombrero mexicano”. El personaje será la voz del Gobierno, “cómplice pero al mismo tiempo capaz de advertir al contribuyente de los peligros que tiene el fraude fiscal”. El personaje de Montoro también incidirá en la difícil situación que atraviesa España, con mensajes como “Dame plata que ando arrancado” o “Ay qué pelazón amigo, que ahorita andamos apurados”.

La oposición considera que el programa PADRESITO es “una falta de respeto que podría interpretarse como una burla si no fuera porque ésta es realmente la imagen que el Gobierno tiene de la población inmigrante”, en palabras de Cayo Lara, quien ha añadido que “lo único bueno ha sido ver al ministro Montoro haciendo el ridículo al empeñarse en imitar forzadamente el acento ecuatoriano”.