Astrako, el extraterrestre simiesco, ha afirmado hoy en declaraciones a la cadena británica BBC que los Mundos de Yupi tendrán que acogerse al fondo de liquidez creado por el Gobierno central porque “la situación actual es que los Mundos de Yupi no tienen ningún otro banco más que el Gobierno de España y tampoco se dispone de combustible para regresar al planeta Tacatón, lo que por otra parte implicaría salir del euro”.

Los Mundos de Yupi son la cuarta región, junto con Valencia, Murcia y Cataluña, en acudir al fondo de rescate y pedir ayuda al Gobierno. La necesidad de acogerse al fondo de liquidez hace que los habitantes de los Mundos de Yupi se sientan “marionetas a merced del Estado y de Europa”. Yupi aún no ha podido atender a los medios porque se encuentra en Berlín apoyando al ministro Luis De Guindos.

“La devaluación del euro y la carga de impuestos hace imposible plantearse nuevos viajes al espacio, por lo que estamos obligados a seguir dependiendo del Gobierno español como el resto de comunidades”, insiste Astrako. El robot P-Goto ya advirtió de que no podría repararse la nave si se efectuaban los recortes en ciencia e investigación que, finalmente, el Ejecutivo de Rajoy llevó a cabo de forma implacable. Se espera que la población reaccione con contundencia ante esta situación “y más desde que los principales agentes del 15M se han instalado en los Mundos de Yupi para trabajar desde aquí”, explica Astrako.

Desde otras comunidades se critica que los habitantes de los Mundos de Yupi hayan estado tanto tiempo en los Mundos de Yupi. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha sido la más dura a este respecto: “España no puede seguir estando en los Mundos de Yupi, no se puede pagar”, ha sentenciado. La portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha desautorizado a Aguirre dejando claro que “no es momento para debates territoriales”.

Españoles sin trabajo se instalan en el plató de “Cuéntame”

Mientras los Mundos de Yupi anunciaban su adhesión al fondo de liquidez autonómico, las autoridades desalojaban los estudios del municipio madrileño de Pinto, en los que aún seguían montados los decorados de la serie de Televisión Española “Cuéntame cómo pasó”. Según fuentes policiales, varios ciudadanos “sin trabajo ni esperanza” llevaban días viviendo una vida de mentira, ambientada en los años sesenta, en los que poco a poco el país iba prosperando. “Cuando no puedes mirar al futuro porque es negro, no tienes más remedio que revivir el pasado para no desesperarte, y a nosotros en esa época nos empezaba a ir bien”, argumenta uno de los desalojados, cuya esposa dio a luz la semana pasada a Imanolete, el primer español nacido en un mundo de ficción.