Efectivos del Parque de Bomberos de Alicante rescataron ayer a las 14:30 horas a un perro que se había quedado atrapado en su propia caseta. La caseta, que debía ser una muestra sin igual de innovación y vanguardia, fue diseñada por el arquitecto Santiago Calatrava. “El interior combina mampostería con madera que contrasta con un ‘trencadís’ en el techo que, espero, el perro contemple maravillado durante horas”, explicaba Calatrava hace dos semanas en la inauguración.

Desde que se inaugurara hace quince días, Chispitas, el perro, no ha querido introducirse en la caseta en ningún momento y de hecho corre a refugiarse bajo el sofá cada vez que se la enseñan. Ayer sus dueños le forzaron a entrar, lo que conllevó que el animal se quedara atrapado durante horas profiriendo lastimeros ladridos. “Nosotros queremos mucho a Chispitas y no queríamos conformarnos con una caseta normal, queríamos algo emblemático y monumental, que le sobreviva y conmemore su poderío canino”, explica la dueña, que ha tenido que pedir una hipoteca de diez millones de euros para poder costear las obras de la caseta. “Las obras se han alargado durante siete años y Calatrava tomó las medidas cuando Chispitas era aún pequeño, pero claro, ahora no cabe y se le ha quedado el culo atascado en el vestíbulo”.

Santiago Calatrava, siempre a la vanguardia, ha sido el primer arquitecto de la historia que se ha atrevido a diseñar una caseta para perros. Y no se ha conformado con un diseño habitual: nunca se había construido una caseta con esa geometría: es todo curva, la línea recta está completamente desterrada del diseño. “Quería que fuera todo muy orgánico, porque los perros son animales y pura vida, pura esencia”, explica el arquitecto a raíz del incidente. Ha achacado el problema de Chispitas a la “estupidez inherente a los canes, incapaces de apreciar la belleza”.

Dolores Parmalat, directora en España de la protectora de animales PETA, ha emitido un comunicado en su página web donde lamenta el incidente de Chispitas y protesta “una vez más” por el atentado ecológico que suponen las construcciones del arquitecto español. “Al menos veinte aves mueren diariamente por culpa de los pinchos que hay en todas las cosas que construye este hombre. Van quedando ensartadas unas tras otras, como en una brocheta del horror”, escribe la defensora de los derechos de los animales. Hace algún tiempo este diario informó de que Calatrava había proyectado “una cosa blanca con pinchos” para la Zona Cero de Nueva York, otro ejemplo del estilo de este genial creador.

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Calatrava proyecta unos calzoncillos de 2 millones de euros

Calatrava anunció hace unos días en una rueda de prensa en Oviedo que en diciembre estará listo su proyecto para unos calzoncillos que empezó a diseñar hace dos años. Los calzoncillos, que se empezarán a construir en unos días, serán un ejemplo de vanguardia, modernidad e innovación. “Son una mezcla de boxer y slip, con una parte interior más mullidita y una parte exterior móvil de metal que se abre para mostrar una gran plaza, llamada Ágora, que es donde reside la estrella de la corona, o sea el pene y los dos testículos”, explicaba.

Tienen una parte acristalada y otra móvil de titanio

El arquitecto valenciano afirmó sentirse “muy emocionado” por tener la ocasión de realizar este proyecto que espera que se difunda masivamente. “Mi intención es que empiecen a venderse en el Carrefour a un precio muy ajustado de dos millones de euros, no entendería que alguien no quisiera llevarlos”, explicaba.

“El espacio interior es muy amplio, se ventila automáticamente y la parte delantera se moverá por sí sola para abrirse al público y mostrar toda la mandanga. Además, por la noche se ilumina. Ha superado mis previsiones y creo que dotará a quien los use de una ropa interior única en España y espero que en el mundo”, ha concluido el arquitecto, galardonado en 1999 con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.

Los más críticos con el arquitecto señalan que son unos calzoncillos que requerirán una gran inversión de mantenimiento, obligando a quien los use a contar con un equipo de ingenieros.

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