Un niño de un año ha sido hallado esta mañana en la puerta del domicilio de Jorge y Ana Belendo, una pareja de ancianos de Alicante. La criatura, metida dentro de un cesto junto a un paquete de pañales, no presenta signos de desnutrición aunque no deja de llorar por culpa del estrés al que le ha sometido el abandono.

Los Belendo han podido identificar al pequeño como el menor de sus nietos y, aunque piden que los servicios sociales se hagan cargo de la criatura, finalmente han cedido a la presión de las autoridades y acogerán al crío “como máximo tres días” hasta que se resuelva el caso. Tras numerosas gestiones, la Policía ha logrado contactar con los padres del niño, que acaban de llegar al Caribe, donde pasarán sus vacaciones. Al ser informados del abandono, han expresado su “más profundo pesar” y han dicho que se ocuparán del bebé en cuanto vuelvan a España.

“Como padre tiene que ser terrible que abandonen a tu hijo de esta manera y encima aprovechando que te vas de vacaciones”, ha declarado la abuela del niño. “Nosotros estamos muy mayores para cuidar de un crío tan pequeño, pero si la alternativa es que se quede llorando en el rellano de la escalera, qué más se puede hacer”, añade con resignación. Los padres del niño abandonado confían en que los ancianos podrán mantener a la criatura en vida hasta que ellos vuelvan: “Cuando ocurre una tragedia de estas características, agradeces que la familia esté de tu lado”, afirmó el padre desde una remota playa caribeña.

Dos de cada tres perros prefieren ir a pie

El abandono del pequeño coincide con la publicación de un estudio referente a los abandonos de las mascotas en verano. En contra de lo que se creía, “la mayoría de los perros que son abandonados en las carreteras bajan del coche por su propio pie”, explica el informe de la asociación PETA. Según su portavoz, Dolores Parmalat, “no se puede hablar exactamente de abandono cuando es el propio animal el que se agobia dentro del coche y solicita a la familia seguir el viaje por su cuenta”. Teniendo en cuenta estos datos, las cifras de abandono de mascotas no serían tan alarmantes como se pensaba hasta ahora, aunque sí es preocupante “que muchos de esos perros sean incapaces de llegar a su destino y se pierdan. En este sentido, los propietarios sí pueden ayudar indicándoles muy bien cómo llegar al sitio antes de que los animales bajen del coche”, dice Parmalat.