El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aprovechó ayer su comparecencia en la clausura de la Asamblea general de la CEOE para recalcar el papel decisivo que juega la economía española en Europa y en los mercados internacionales. “Nunca antes habíamos preocupado tanto fuera de nuestras fronteras”, explicó Rajoy. El mandatario considera que “un país que preocupa es un país que cuenta”, y espera “seguir preocupando mucho tiempo aunque a este gobierno le toque viajar, reunirse y recibir llamadas a horas intempestivas”.

Rajoy se refirió al rescate financiero solicitado por Chipre, al que, según dice, nadie hizo el más mínimo caso. “Sin menospreciar a nuestros compañeros chipriotas, nosotros preocupamos mucho más”. Declaró asimismo que “si yo ahora digo según qué cosas, inmediatamente puedo hacer que suba la prima de riesgo. Si me saco mil pesetas del bolsillo y las enseño a las cámaras, lanzo un mensaje a todo el mundo y se cae Europa, literalmente”. Aunque hizo el ademán de sacar el billete del bolsillo, finalmente se abstuvo de hacerlo “porque solo era un ejemplo”.

El presidente enseñó a los presentes varias fotografías en las que aparece junto “a los que mandan en Europa y en el mundo”. Se mostró especialmente orgulloso de las fotografías que se hizo junto a Barack Obama, de quien dijo que “es más alto y delgado al natural, y sabía perfectamente quién era yo”. Según Rajoy, “he viajado y me he reunido mucho más que mis predecesores en el cargo con el poco tiempo que llevo gobernando”, pero no se conforma con esto. “Vamos a provocar más reuniones de crisis, más comisiones y más comunicados urgentes porque ahora que salimos en las portadas de la prensa extranjera debemos aprovechar el tirón y seguir estando en boca de todos”.

“España es ese niño travieso e imprevisible del que todos hablan”

Mariano Rajoy empleó una analogía para explicar cuál es la situación de nuestro país a nivel internacional: “No somos el delegado de la clase y quizá tampoco el empollón. Somos ese pequeño alumno con chispa que nunca sabes qué está tramando. Desordenado, quizá poco metódico, pero al que todos aprecian en su singularidad”. El mandatario ha confesado que “me he empeñado en comunicar a mis compañeros europeos una realidad que ellos quizá desconocían: la economía española es pícara”. Ese carácter “picarón” del sistema económico español “ya está siendo asumido por los mercados”, según Rajoy, lo cual hará que “la gente se acostumbre a que nuestra prima de riesgo suba y baje, porque es así, porque somos latinos”.