El Congreso de los Diputados celebra este miércoles una sesión plenaria extraordinaria en la cual los diputados discutirán la convalidación de las primeras medidas térmicas adoptadas por el Gobierno de cara al periodo estival y que será fundamental para el desarrollo de la actividad parlamentaria de la Cámara Baja, que discurrirá en un clima extremadamente caluroso.

Además del decreto-ley con las disposiciones de ajuste del termostato adoptadas por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, el hemiciclo aprobará una reforma del Reglamento de la Cámara con la nueva estructura de las salidas de aire, el primer paso para que puedan ponerse en marcha de forma inmediata.

La cita de hoy permitirá a los portavoces de los siete grupos confrontar su posturas respecto a la sensación térmica, extremadamente variable en las diferentes zonas del hemiciclo. Las distintas formaciones políticas están de acuerdo en que “no podemos permitir que el Presidente del Congreso ejerza sus funciones con redondeles de sudor bajo el brazo”, aunque Izquierda Plural insiste en que “poner el aire a tope es incompatible con el respeto ejemplar al medio ambiente”.

El pleno arrancará a las doce de la mañana, después de que la Mesa del Congreso en primer lugar y después la Junta de Portavoces hayan celebrado sendas reuniones. Se encargará de presentar ante la Cámara el decreto-ley del ajuste el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, una exposición a la que seguirán, de mayor a menor y con el grupo del PP en último término, los discursos de los diferentes portavoces parlamentarios.

Amaiur amenaza con encender un fuego

Ya ha anunciado el grupo socialista que por su parte será su portavoz, Soraya Rodríguez, quien intervenga; no lo hará Alfredo Pérez Rubalcaba para evitar suspicacias internas en el PSOE, puesto que el líder socialista es conocido por su tendencia a tener frío “esté el termostato como esté”. Otros diputados frioleros no están dispuestos a tolerar temperaturas extremas y han amenazado con tomar medidas extraordinarias. Es el caso de Amaiur, que a través del portavoz Xabier Mikel Errekondo ha insinuado que “estaríamos dispuestos a encender una fogata si no se alcanza un consenso”.

Según informaba esta mañana la Vicepresidenta Primera del Congreso, Celia Villalobos, la temperatura del aire acondicionado de la Cámara Baja está fijada actualmente en los 21 grados centígrados siguiendo la disposición adicional tercera de la Ley 4/2007, aunque dicha temperatura “es la que pone en el termostato pero luego no se corresponde con la temperatura real porque el espacio es amplio y hay zonas más frías que otras”. La propia Villalobos ha admitido que “será un pleno complicado y el consenso es muy difícil de alcanzar porque se mezclan temas subjetivos: las que estamos en plena menopausia siempre negociamos a la baja y otros diputados más flacos hacen lo contrario. Ahora ya no se les puede decir que beban un trago de whisky porque lo prohíbe expresamente el artículo 75 del nuevo reglamento”.