El secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, ha avisado hoy de que la Seguridad Social no puede seguir pagando las operaciones bikini que, como cada año, saturan la sanidad pública cuando se acerca el verano. Aunque Burgos ha especificado que se trata de una medida coyuntural, el anuncio ha generado tensiones incluso en el propio Gobierno.  

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha declarado que “se pueden apoyar sacrificios razonables como retrasar la edad de jubilación o abaratar despidos, pero dejar a las españolas en la estacada cuando más apoyo necesitamos lastra no solo la imagen de la ciudadanía sino también el turismo, porque para ver focas la gente viaja al Polo Norte y no a las playas de Castellón”. Este periódico ya informó en 2009 de que el 70% de las españolas estará como una foca en pocos años si las autoridades no hacen nada para evitarlo.

La operación bikini está incluida en la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, motivo por el cual la oposición ha planteado la posibilidad de denunciar al Ejecutivo a la justicia comunitaria y presionar así para que se retracte. El Gobierno apela a la responsabilidad política para que este conflicto no se convierta en otra piedra en el zapato de la imagen exterior de España. “Pedimos a las españolas que se pongan camisetas anchas y a los españoles que se aparten del peligro y procuren aguantar este verano como puedan, porque será duro”, ha dicho Tomás Burgos. También ha sugerido “que los que vayan a la playa se centren en el buceo, que está muy bien”.

“He engordado y el Gobierno no hace nada”

Una familia de Tarragona asegura que, si la Seguridad Social no asume la operación bikini de este año, su situación se volverá insostenible. “Estamos todos como un tonel y es una vergüenza. Esto no es una vida digna, yo pago mis impuestos como todo el mundo y quiero saber por qué tengo este cuerpo que parece el de un león marino. Nací en el Mediterráneo y la imagen que nos venden no se corresponde con este aspecto deplorable que tenemos. Queremos respuestas”, se lamenta Gloria Sancho-Balumba, madre de tres hijos “que parecen pelochos”.