La agencia independiente para regular los nombres de dominio en Internet, ICANN, ha difundido esta semana el listado con las casi 2.000 peticiones presentadas. Por lo que respecta a España, las solicitudes incluían sufijos muy variados, entre los que destacan “.siestatoromuhere”, “.ole”, “.furbo”, “.maricon” y “.toloko”. Finalmente, se han admitido “.arrikitaun”, “.pelota”, “.chochomorenote” y “.cons”, por ser ésta última la transcripción fonética del tradicional “.com”, al menos tal y como se pronuncia en nuestro país. 

Esta ampliación en la cantidad de dominios de primer nivel ha tenido en cuenta las particularidades de cada región y, en el caso de España, el Gobierno considera que “los nuevos sufijos representan al internauta medio, a su forma de hablar y a sus intereses mayoritarios”.

El anuncio de la ICANN ha reavivado antiguas polémicas entre el Estado y las Comunidades Autónomas. Cataluña solicitó hace meses que se contemplaran los dominios “.collons”, “.jaumeprimer” y “.supertresmesqueresclubifaximatipetripiromaticflashinetsnotibufitopifiuuuu”. La petición fue bloqueada por el Ejecutivo al no contar “con el respaldo mayoritario de la ciudadanía”. La Generalitat amenazó entonces con una huelga de Internet que finalmente no secundó ni uno solo de los funcionarios de la administración catalana que, según el gobierno de esta comunidad, “están muy enganchados”.

Hasta el último momento, el Ministerio de Industria luchó para que se aceptara el dominio “.vuelvaustedmañana” para implantarlo en todas las páginas web de la administración, pero se descartó finalmente, entre otras cosas, por la presencia de la letra eñe. Como medida de excepción, don Juan Carlos I dispondrá de un correo electrónico asociado a un dominio y un sufijo de carácter exclusivo: [email protected] Este privilegio es parecido al que en su día le otorgó Telefónica de España, asignándole el número de teléfono 1, que luego se cambió porque muchos ciudadanos le llamaban por error.