En plena escalada de la prima de riesgo, y tras anunciar el Banco Central Europeo (BCE) que rechaza aportar fondos del Eurosistema para rescatar Bankia, el expresidente de la entidad bancaria, Rodrigo Rato, ha escenificado hoy un gesto para calmar a la opinión pública y rebajar el clima de indignación que se está viviendo. Rato ha decidido “ceder a los españoles todas las ventajas que adquirí en el programa de puntos de Movistar mientras estaba al frente de Bankia”.

El exministro considera que sus más de 24.000 puntos Movistar le pertenecen de pleno derecho pero admite también que su adquisición se deriva directa o indirectamente de sus actividades como presidente de la entidad ahora nacionalizada. “Con tantos puntos, el Gobierno puede adquirir varios terminales bastante chulos, o incluso un iPhone, sin tener que recurrir a fondos públicos”, insiste Rato.

El ministro de Economía, Luis De Guindos, agradece la generosidad de Rodrigo Rato pero considera que llega un poco tarde. “Me pregunto para qué queremos un nuevo terminal si no hay saldo para efectuar llamada alguna”, ha declarado. El ministro admite, eso sí, que una inyección de puntos puede calmar a los mercados en un momento crítico como el que se está viviendo. “No existe una escala financiera que permita equiparar los puntos Movistar a los puntos básicos de la prima de riesgo, pero es de esperar que el aumento de los primeros facilite el descenso de los segundos”, ha añadido.

“Yo tengo una Blackberry Curve que casi no utilizo”

Aurelio Izquierdo, director financiero de Bancaja con derecho a una pensión de casi 14 millones de euros, también se ha sumado a la iniciativa de Rodrigo Rato anunciando que dispone de una Blackberry Curve que ya no utiliza “por circunstancias personales” pese a que el terminal “se encuentra en perfecto estado de revista”. Izquierdo admite además que era su móvil de empresa, por lo que “no es ninguna tontería que lo ceda ahora al Gobierno” aunque, eso sí, sería necesario realizar un duplicado de la tarjeta SIM “que tendría un coste que, lógicamente, correría a cargo del nuevo propietario”.