Andrés Gutiérrez, vecino de Huelva de 33 años, ha fallecido esta mañana debido a la misoginia grave que padecía. El hombre, que fue encontrado herido en la calle con una importante hemorragia producida porque alguien le había cortado el miembro viril, fue trasladado rápidamente a un centro hospitalario donde se negó a ser atendido por enfermeras y doctoras. “¿Vienes a jugar a los médicos? ¿Qué pasa, te he pillado en tus cinco minutos tontos? Va, no te enfades, toma esto y cómprate algo bonito”, le dijo Andrés a la única doctora de Urgencias que había en el centro mientras ella intentaba inspeccionarle la herida.

“Enfadada no estás tan guapa… A alguien no le han dado estopa desde hace días, ¿eh? Ven que te voy a contar un chiste ahora para que te rías mañana”, insistía el hombre.

“Poco pudimos hacer por salvarle: para poder tratarle la hemorragia, antes deberíamos haberle tratado la misoginia, pero no había tiempo”, comenta la directora del hospital. Al ver a las enfermeras, el paciente se levantaba el camisón y hacía “Ueeeh, ueeeh” moviendo los genitales, ignorando que si estaba desangrándose era, precisamente, porque tenía el pene mutilado, lo que muestra que su misoginia era ciertamente grave y estaba en un estado muy avanzado, por lo que poco podía hacerse.

A cada nuevo intento de su doctora para convencerle de que no por ser mujer era enfermera, Andrés bromeaba: “¿Un doctor que es doctora? ¡Es que me parto la polla, vamos! ¿Lo pillas? ¡Me parto la polla!”. Incluso un bedel del hospital intentó convencerle para que escuchara a la doctora porque si no moriría. “¡Pero cómo no voy yo a hacer caso a esa chiquita si me bebería hasta sus meaos!” le espetó Andrés entre risas.