Curro, la mascota de la Exposición Universal de Sevilla, vuelve a las andadas tras 20 años en el paro. El Gobierno de Mariano Rajoy ha decidido recuperar al célebre pájaro con cresta multicolor para que sea la imagen de las oficinas del INEM. Bajo el lema “Curro tiene curro”, la mascota recorrerá las oficinas de empleo del país con su furgoneta oficial y animará las colas de parados tirando caramelos y bailando. “En estos momentos es más fácil ganar unas olimpiadas que encontrar trabajo en España, así que la necesidad de animar a los ciudadanos que compiten por un empleo nos obliga a ser creativos”, explica Fátima Báñez, ministra de Empleo. El Gobierno quiere transmitir la idea de que “si un pájaro sevillano ridículo ha encontrado un trabajo, cualquier desgraciado tiene una oportunidad”. 

La mascota intentará animar especialmente a la comunidad andaluza, cuya tasa de paro ascendió al 33,17 por ciento en el primer trimestre del año. El problema del paro dificultó el proceso de selección de aspirantes a encarnar a la mítica mascota: se presentaron más de 800 personas al casting dispuestas a todo. “Todo el mundo quería ponerse el disfraz de Curro y recorrer España con esas pintas, y eso que pagamos una mierda”, explica Báñez. Finalmente, se eligió a una persona con la constitución física adecuada y capaz de bailar y cantar “como un pájaro sevillano”.

Problemas en la primera experiencia piloto

La visita de prueba que hizo Curro a una oficina del INEM de Sevilla no fue del todo satisfactoria. “Creo que la gente no entendió el lema ese de ‘Curro tiene curro’. Los parados pensaron que la mascota tenía un trabajo para ellos y se le echaron encima, pasando olímpicamente de los caramelos”, explica uno de los responsables de la oficina. La multitud provocó el caos y Curro intentó sin éxito volver a su furgoneta mientras los parados lo agarraban por el disfraz dándolo de sí. “Se cayó al suelo, el disfraz se agujereó y de dentro salió un gordo en pelotas completamente magullado y con cara de terror”, añade el testigo. Pese al incidente, el Gobierno sigue creyendo en la iniciativa y buscará a otro actor que sustituya al actual, que no solo se niega a continuar sino también a salir de su propia casa.