El fabricante de Thermomix, el popular robot de cocina de origen alemán, planea sacar al mercado a lo largo de este mes un nuevo modelo de su pequeño electrodoméstico. Se llamará “Thermomix Derrida 1.0” y su principal novedad es que dispone de un botón que deconstruye los platos que prepara el robot, emulando el estilo culinario del chef Ferran Adrià.

Hasta el momento, era posible usar la Thermomix para cocinar, remover, pesar y triturar. A partir de ahora, y gracias a esta nueva función, podrán transformarse las texturas de los ingredientes para intensificar su sabor, cocinando raciones pequeñitas “con churretes a los lados” y “tirarse el pegote”.

Lo innovador de esta función es que sobrepasa “los límites naturales de la cocina para teñir toda la experiencia de una vivencia de vanguardia”; además, mientras el electrodoméstico cocina, una voz robótica ‘receta’ poemas dadaístas y se proyectan en la pared de la cocina escenas de “Mullholand Drive”.

“Yo le he dicho a mi mujer que lo que hago ahora es modificar el fondo químico de las lentejas para hallar su verdadera esencia, pero ella las ha tirado a la basura y se ha hecho un sandwich mixto porque no entiende de belleza, poesía ni complejidad”, se queja Antonio Sancho, una de las primeras personas que ha recibido la nueva “Thermomix Derrida 1.0”.

Según él, lo más ventajoso de esta nueva función es que “puedes participar de todo el influjo de la fusión contemporánea de sabores y texturas aunque no sepas cocinar y sin necesidad de ensuciar fogones; luego, tan solo hay que fregar los 73 accesorios que se necesitan”. A su mujer, sin embargo, “lo que viene siendo la ‘resconstrucción’ me da igual” y le fastidia que para deconstruir los platos sean necesarios 10 minutos más de preparación, dado que el aparato primero los prepara y luego los deconstruye. Sin embargo, como señala Antonio, “a veces hay que cambiarlo todo para que todo quede igual”. Lo que menos entiende su mujer es que, desde hace dos semanas, su marido solo le prepare con la Thermomix cenas-degustación de 25 platos a 300 euros. “Para lo que es, no es caro”, insiste Antonio.

En los foros de Internet ya empiezan a aparecer hilos de mensajes del tipo “CÓMO ESFERIZAR LOS PROFITEROLES DE REMOLACHA Y YOGUR AYUDA POR FAVOR” o  “Probar el gin fizz frozen caliente está de rechupete”.

La Thermomix aprenderá a amar

La marca alemana, que espera “petarlo” con las nuevas “Thermomix Derrida”, está empezando a explorar nuevas posibilidades que van más allá de lo estrictamente culinario. De ahí que los fabricantes hayan valorado añadir, mediante algunos accesorios, la capacidad de amar. “La potencia de la Thermomix, que va de ‘velocidad cuchara’ a ‘velocidad triturar’, se adaptará fácilmente a las necesidades de nuestros clientes, muchos de ellos solteros: tan solo será necesario hacerse con los accesorios adecuados”, ha explicado a la prensa la portavoz de la marca en España.