Tras la decisión de la mandataria argentina Cristina Fernández de expropiar la participación de la compañía española Repsol en la petrolera YPF, el Ejecutivo de Mariano Rajoy anunció que se tomarían medidas ante esta afrenta injusta y sin precedentes. Hoy mismo, un representante del Gobierno español se ha personado en la tienda de caramelos y dulces El Boludo -un local con más de 20 años de historia en el centro de Oviedo- para expulsar inmediatamente a sus dos dependientas tras comunicarles la nacionalización del establecimiento. Horas más tarde, el ministro de Industria, José Manuel Soria, confirmaba la expropiación del 51% de la tienda de caramelos “El Boludo” a través de la toma de control de buena parte de las acciones que, hasta hoy, estaban en poder de Diego Kicillof y su esposa, ambos de nacionalidad argentina pero residentes en España “de toda la vida”.

 

El Gobierno asegura que “las materias primas que se utilizan para la elaboración de la mercancía con la que esta tienda hace negocio son de origen español y su destino debe ser decidido por los españoles”. Diego Kicillof dice que él y su familia son víctimas inocentes del rifirrafe entre España y Argentina y tilda la expropiación de “solemne pavada”. Impasible ante estas protestas, el presidente español ha dicho en una mesa redonda en el Foro Económico Mundial que se celebra en Puerto Vallarta que “se revisarán las cifras sobre el valor verdadero de la tienda de los chuches”. Se espera que dicho valor sea sensiblemente inferior al que le otorga su anterior propietario.

Tras conocer la venganza española, Cristina Fernández de Kirchner ha roto su promesa de no responder a exabruptos y mantenerse firme pese a las reacciones que su decisión iba a conllevar: “La pataleta perjudica más a los niños españoles que a los intereses de Argentina. Ellos sabrán cómo defienden los intereses de sus ciudadanos, pero esto traerá amargas consecuencias”. El Gobierno español promete que el suministro de caramelos no será interrumpido en ningún momento, pese a que ayer a última hora de la tarde empezaban a escasear las gominolas con forma de osito y los corazones sabor melocotón. Las autoridades insisten en atribuirlo al aumento de la clientela que ha generado la noticia de la expropiación. También han anunciado que la tienda pasará a llamarse “Caramelos y Dulces Estatales”.