Todo comenzó en 2002 con un hallazgo por parte de un profesor de euskera, Txomin Garaicoetxea, en una de las paredes del Templo de las Tres Ventanas situado en la ciudad inca de Machu Pichu. Allí, junto al dibujo esculpido en piedra de lo que podría ser un OVNI, el profesor descubrió una inscripción en la que se lee: “Aúpa Patxi”.

“No es fácil verlo”, señala el profesor, “así que no es de extrañar que hasta ese momento pasara desapercibido”. A partir de aquí comenzaron las discusiones de los expertos, tanto de los arqueólogos incas como de los especialistas en euskera, hasta que en diciembre del pasado año el catedrático de Lengua y Cultura Vasca de la Universidad de Bilbao, don Fermín Ugarte, lanzó una teoría que parece haber convencido a todas las partes.

Según Ugarte, la famosa inscripción vendría a demostrar que Machu Pichu fue construida por extraterrestres vascos provenientes del planeta TXEKI 26, próximo a Alfa Centauri.

Esta teoría resuelve de forma simultánea dos misterios: por un lado explica el hasta ahora desconocido origen del euskera, y por otro nos ayuda a comprender cómo fue construida la ciudad de Machu Pichu. Es bien sabido que una de las incógnitas que rodean Machu Pichu es cómo lograron los Incas subir piedras de tan gran tamaño hasta la cima de una montaña, cuando ni siquiera conocían la rueda.

La respuesta la da el profesor Ugarte: “Algo así solo lo puede hacer alguien de Bilbao”. De hecho, el levantamiento de piedras o Harrijasotze -nombre con claras resonancias extraterrestres que designa un deporte rural vasco de gran popularidad- vendría a ser una reminiscencia de aquella etapa histórica en la que los vascos de otras galaxias levantaban ciudades en los Andes. “En realidad, cuando vemos a Iñaki Perurena levantar una piedra estamos viendo a un príncipe Inca”, comenta el catedrático con una sonrisa de satisfacción.

Pero la polémica ha saltado cuando, desde medios nacionalistas, se ha querido aprovechar las implicaciones de esta teoría: “Con esto queda aparcada la idea de que Euskadi pertenece al Estado español”, afirma Iñigo Urkullu, presidente del PNV, y sentencia: “Es que ni siquiera pertenecemos al planeta Tierra”. A este respecto, el portavoz de Amaiur en el Congreso, Mikel Errekondo, va aún más lejos: “No queremos ni estar en la ONU: nuestro sitio está la Confederación de Planetas Unidos”.

Desde el Gobierno de Rajoy se ha querido restar importancia a todo este asunto y aclarar que se está dando una visión interesada y parcial de los hechos. Según ha revelado la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, junto a la famosa inscripción de “Aupa Patxi” se puede ver otra en la que se lee “Olé”, un dato que, según la vicepresidenta, han preferido obviar los nacionalistas. “Puede que los vascos vengan de otro planeta pero, si lo hicieron, está claro que vinieron en una nave española”, concluye Sáenz de Santamaría.